El príncipe Andrés de Inglaterra, tercer hijo de la reina Isabel II, fue criticado por haber gastado el año pasado 143.000 libras esterlinas (235.000 dólares) en hoteles, restaurantes y entretenimiento, en su cargo como enviado especial de comercio de Gran Bretaña, según se informó hoy.
El Ministerio de Comercio e Inversión pagó por el duque de York, de 49 años, y por sus asistentes, para que promovieran los intereses comerciales del Reino Unido en el extranjero.
La mayor cifra fue por la visita del grupo a China y el Lejano Oriente en el otoño pasado, con gastos por transporte y hoteles que superaron los 49.000 dólares.
En enero, la visita de Andrés al Foro Económico Mundial en Suiza le costó al erario británico unos 35.600 dólares en hoteles, viajes y otros gastos.
El príncipe Andrés es el representante especial de Comercio Internacional e Inversión de Gran Bretaña desde hace ocho años.
En 2008, el hijo de la monarca británica participó de 628 actividades de promoción comercial en el Reino Unido y el mundo.
Sin embargo, la Alianza del Erario Británico criticó los gastos excesivos del príncipe y pidió al gobierno que reduzca los costos del duque de York, principalmente en épocas de recesión económica en el país.
ANSA