El presidente Barack Obama y su familia iniciaron unas vacaciones de una semana en una isla de Massachusetts con un mensaje a los periodistas que merodean en los pueblitos vecinos de Nueva Inglaterra: descansen y no esperen mucho trabajo.
En un pedido de respeto a si intimidad, la Casa Blanca dijo que Obama no realizaría ninguna actividad pública durante sus vacaciones en el centro turístico de Martha´s Vineyard con su familia y sus amigos.
Sus colaboradores también le pidieron a los periodistas que no tomen fotos de las dos hijas de Obama, de 8 y 11 años, cuando no estén con el presidente.
"El desea descansar y pasarla bien. Dar caminatas en la playa. Sin que nadie mire para tratar de tener noticias", dijo el vocero Bill Burton a los periodistas que viajaban con la familia Obama desde Washington hacia Massachusetts.
La Casa Blanca dijo que no hay un horario establecido mientras la familia Obama esté en la isla, aunque el presidente recibirá informes diarios directamente de un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional.
Asimismo, recibirá informes económicos mediante memorandos. La bien resguardada propiedad de más de 11 hectáreas (28 acres) de extensión tiene una línea segura con la Casa Blanca en caso de que se presente alguna situación especial.
El trabajo no se detendrá mientras Obama esté de vacaciones. Su principal asesora Valerie Jarrett, una amiga cercana y consejera del presidente, viajó con él a bordo del avión presidencial.
Otros colaboradores de nivel medio estarán presentes en la isla para dar asistencia al presidente si fuese necesario, una evidencia de que la presidencia no permite que se tomen descansos completos.
La Casa Blanca no precisó si Obama tiene planes de visitar al senador Edward Kennedy, enfermo de cáncer de cerebro, en la cercana residencia de Hyannis Port, en Cape Cod.
AP