FRAY BENTOS | DANIEL ROJAS
Cinco mayores de edad fueron conducidos ante la Justicia, por los destrozos al cementerio local, ocurridos en la madrugada del miércoles.
El viernes, un hombre de 29 años confesó plenamente su autoría. Declaró que lo hizo para manifestar su rechazo hacia la sociedad.
Declaró ante la Policía que no tolera que algunas personas "estén sepultadas bajo tierra y otros detrás de paredes de mármol". Luego de que la magistrada Adriana de Asís le tomó las primeras declaraciones, fue trasladado a Paysandú para una pericia psiquiátrica.
"Pido mil veces perdón, sé que lo hecho es injustificable, pero mi hijo ha tenido grandes problemas psiquiátricos que incluyen su internación", dijo en una carta a la opinión pública, Juana Airala Orellano, madre de uno de los detenidos por los destrozos. La señora recorrió los medios locales, para dar la cara y expresar "su dolor y congoja" por lo sucedido. No obstante, aclaró que su hijo "no estuvo solo" en el acto vandálico que mereció el repudio local.
"Durante años he tratado sola de llevar adelante a mi familia. Hoy no debe haber una persona más triste que yo", dijo y pidió asistencia médica para su hijo.
Hoy domingo, en tanto, la Iglesia Católica oficiará a las 10 de la mañana en el propio cementerio, una oración por las familias afectadas por el acto vandálico. Monseñor José Sanchis, dijo que será un gesto "de desagravio y con el propósito de bendecir el lugar".