300 cargos más en Presidencia, 14.242 más funcionarios que hace 4 años, son cifras contundentes del actual gobierno. Aunque existe unanimidad en cuanto a que hay que reducir el tamaño del Estado, aumentó la pesada carga de los empleados públicos, revirtiendo la saludable tendencia descendente que se registraba desde los 90.
Sería una ingenuidad pensar que el incremento actual de funcionarios se debió a "mejoras de los servicios". Simplemente se le ha dado empleo público a miles de personas, entre los cuales hay probados parentescos y vínculos con figuras de la actual administración.
Esta conducta irresponsable no debería sorprender a nadie. Basta observar lo que ha ocurrido en la Intendencia de Montevideo a lo largo de las sucesivas administraciones frentistas.