CARLOS REYES
La Comedia Nacional y el Programa Laboratorio, del MEC, realizan esta semana un espectáculo semimontado, que será con entrada libre y que permite entablar un mano a mano con los distintos creadores que participan en una puesta.
El programa se llama EPAT (Escuela Práctica de Autores Teatrales) y está realizando en esta temporada su primera edición, que fue concebida en tres etapas. En la primera, que tuvo lugar el pasado abril, se representó en tres funciones Escenas en días de angustia y noches interminables, de Alejandro Gayvoronsky. La obra fue dirigida por Fernando Rodríguez en el Teatro del Notariado.
Ahora, desde el martes próximo, la misma sala recibirá a Los idiotas, un trabajo escrito por Carlos Liscano, que interpretan Delfi Galbiati, Jorge Bolani, Alejandra Wolf y Fabricio Galbiati, dirigidos por Ramiro Perdomo. La modalidad de trabajo de estas obras, que se presentan en carácter de teatro semimontado, incluye la participación de un investigador, rol que en este caso fue asignado a Ana Laura Barrios.
El espectáculo se presentará desde el martes al jueves, siempre a las 21 horas y con entrada libre, y cerrará con un debate abierto con el público, en el que participan también todas las partes en juego. Luego, hacia octubre tendrá lugar la tercera y última parte del ciclo.
En el caso de Los idiotas, el planteo temático sumará muchos estímulos para que el espectador participe. La obra trata sobre dos seres algo tontos y de edad indefinida (aunque se pueden ubicar entre 30 y 50 años) que van marchando por un camino. Al estilo de Esperando a Godot, Ke va arrastrando a Ku, y para eso utiliza todos los medios posibles, desde la lógica hasta los golpes. De a ratos, Ku se empeña en no seguir: se empaca, se sienta en el suelo, y no hay caso. Ke tiene paciencia para tratar de convencerlo. Y le habla, lo levanta, lo empuja, y Ku sigue marchando.
De este modo, el autor propone una dinámica entre la obligación de cumplir una orden y la paciencia, los afectos y la persistencia, planteando un vínculo de amo esclavo en el que el dominio parece difuso: ambos avanzan, lento, por un largo camino. Y bien puede entenderse que Ku se hace el idiota para que Ke lo arrastre, y que éste a su vez se hace el tonto porque le gusta arrastrar a Ku.
El argumento, de gran carga simbólica, servirá para desarrollar esta nueva instancia de esta muestra, que tiene dos etapas de trabajo. Por un lado, en una primera etapa, los actores, el director, el autor y un investigador, participan de manera conjunta en las dos semanas de ensayo del montaje. En la segunda, durante tres días se representa la obra, permitiendo que lo que fue conversado y analizado en los ensayos, pueda ser compartido con la platea.
En la etapa anterior, en abril último, el debate fue especialmente rico. También en ese caso, la obra se prestaba para mucha polémica, tanto por el tema como por la forma. El texto de Gayvoronsky, estructurado a través de escenas de desigual duración, planteaba situaciones de violencia, en las que los individuos iban reaccionando también de diverso modo.
Culminada cada una de las funciones, el debate prendió rápidamente, alcanzando momentos de gran entusiasmo, dinamismo y hasta cierta profundidad. El tema de la violencia resultó de interés para los espectadores, tanto por su faceta vinculada con la violencia doméstica como con la inseguridad pública.
Pero la polémica (en la que hubo muchos artistas presente, principalmente directores y dramaturgos) también se discutieron los aspectos formales del montaje, donde sobresalió el debate sobre cuánto tiene de teatral una obra semimontada. En general muchos coincidieron en que esta modalidad tiene todos los mismos elementos básicos que una representación convencional. Y es que con buenos actores y un buen texto, una pieza semimontada puede llegar al espectador igual que un gran montaje.
Discutir un texto
El objetivo de las EPAT es probar en los ensayos un texto y discutirlo, para que su forma se convierta en una expresión viva, abierta a todos los creadores que participan en él. Su debate con el público permite luego que todo lo trabajado dentro del grupo sea comunicado a los espectadores.