Se firma hoy un comodato mediante el cual el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) le cede al Ministerio del Interior un local que funcionó como hotel de alta rotatividad y en el cual se alojará unas decenas de reclusas que tienen a sus hijos a cargo. Luego de se adecuado a las nuevas circunstancias, en 60 días se hará el traslado.
Cuatro meses después de la orden presidencial para descongestionar las cárceles, el Ministerio del Interior hizo ayer un anuncio: el 5 de agosto llamará a licitación para la remodelación del cuartel de Punta de Rieles, adonde irán 550 presos.
Es el predio que el Ministerio Defensa cedió a Interior donde se alojará en un plazo no inferior a ocho o nueve meses a unos 550 presos de baja peligrosidad. En los hechos, el plan de descongestionamiento carcelario que impulsa el gobierno -lo que se hace "tarde", según la oposición- no funcionará a pleno hasta la próxima administración.
De acuerdo con este plan, el sistema carcelario contará con 2.000 nuevas plazas para alojar reclusos, más otras 1.600 que hoy se gestionan con obras con distinto nivel de avance.
El plan establece que, además del traslado a Punta de Rieles, habrá un aumento de plazas en el establecimiento Las Rosas, de Maldonado, lo mismo que en la cárcel de mujeres de Canelones y en la cárcel de San José. Hay también una reforma avanzada en la cárcel de Rivera con el mismo propósito. El ministro consideró además que la formación del personal carcelario es parte del plan de descongestionamiento.