La epidemia de HIV-Sida continúa estable en Uruguay, aunque algunos datos preocupan a las autoridades: las creencias equivocadas sobre la enfermedad en "segmentos importantes" de la población, el no uso de preservativo en 39% de las personas "en riesgo" y el aumento de la transmisión materno infantil a nivel público.
Ayer fue el Día Nacional de Lucha Contra el Sida. "En nuestro país hay una prevalencia del 0,42%. Son cifras similares a las de los últimos años. Estamos de alguna manera próximos a una meseta de la epidemia", dijo el director general de la Salud del MSP, Jorge Basso. Eso implica que hay unos 11.000 personas con VIH. "Hay algunos sectores de la población donde está concentrada la epidemia, como hombres que tienen relaciones con hombres, personas privadas de libertad, usuarios de drogas intravenosas", añadió.
Respecto a la transmisión vertical (de madre a niño) Basso señaló que es del 3,5% cuando al comienzo de la gestión ascendía a 8,6%. De todos modos, a nivel público, en el Hospital Pereira Rossell, principal maternidad del país se incrementó de 3% a 5% entre 2005 y 2007.
Basso anunció que el test de resistencia para pacientes con VIH -que es determinante para definir si los pacientes en tratamiento con antirretrovirales reciben la medicación correcta- estará desde agosto disponible para pacientes de mutualistas, que reclamaban poder acceder a ese análisis, al que sólo podían someterse los usuarios de Salud Pública. Será obligatorio que esas instituciones los realicen, dijo.
ENCUESTA. Ayer, presentaron además los datos de una encuesta nacional sobre actitudes y prácticas de la población uruguaya frente al VIH-Sida. El estudio concluyó que 69% de las personas identifica las relaciones sexuales sin condón como una vía de transmisión.
Además, el 39% de las personas que se identificaron con riesgo responden que no utilizaron preservativo en su última relación sexual. "Un 22% de las personas encuestadas identifican como factible alterar sus prácticas de prevención y uso del condón en sus relaciones sexuales por el consumo de alcohol y un 20% por el consumo de otras sustancias psicoactivas", señaló el estudio.
A su vez, las cifras de realización de diagnóstico son "relativamente elevadas": uno de cada dos uruguayos se hizo alguna vez el test (56%).
En cuanto a la discriminación, entre un 15% y un 26% de los encuestados reveló que puede llegar a incurrir en ese tipo de prácticas.
El sondeo también consultó acerca de otros aspectos. Por ejemplo, la edad de inicio de las relaciones sexuales de las adolescentes bajó de los 20 a los 16 años, mientras que en los varones se mantuvo estable entre los 15 y los 16 años.
La amplia mayoría de la población (94%) afirmó tener relaciones sexuales con personas del sexo opuesto, 2% relaciones homosexuales y 1% relaciones bisexuales.