TIFILIS | AGENCIAS
El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, ratificó ayer su respaldo a la unificación de Georgia y aseguró que mantendrá su apoyo pleno a la adhesión de Tifilis a la OTAN. No obstante, no prometió ayuda militar ante el pedido de armas antitanque y antiaéreas por parte del gobierno georgiano.
Las armas de última generación, ayuda militar y observadores desarmados solicitados por el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, supervisarían el cese el fuego en las fronteras con las provincias separatistas de Abjasia y Osetia, dos regiones respaldadas por Moscú en el marco del conflicto del Cáucaso de agosto de 2008, afirmó un alto funcionario estadounidense. Biden advirtió al respecto que Washington "no reconoce" a estas regiones co-mo estados independientes.
Rusia, que se opone al rearme de Georgia, reiteró que reducirá y detendrá la cooperación militar con cualquier país que provea de armas rusas a Georgia, en aparente amenaza a Ucrania, y advirtió, al mismo tiempo, que tomará "medidas concretas" para impedir la "remilitarización" de Tifilis.
Biden insistió ante Saakashvili que no se debe usar la fuerza militar para recuperar las dos regiones separatistas que provocaron la guerra con Rusia el año pasado y sostuvo que no se deben tomar medidas que provoquen una reacción militar rusa. "Nosotros queremos una Georgia libre, segura, democrática y unificada", dijo Biden al hablar ante los legisladores georgianos.
"Georgia no puede ser llamado un país libre mientras existan intentos de cambiar el poder por la fuerza, mientras no existan tribunales libres, prensa libre, y hasta que la gente no pueda tomar decisiones sobre la base de informaciones objetivas", advirtió Biden.