TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
Ante la frecuencia del robo de garrafas, la Policía acordó con los proveedores documentar el número de serie en cada venta para combatir y prevenir hurtos, y piden a la población registrar la numeración para denunciar.
Cada casco de garrafa tiene grabado un número de serie, de una o dos letras y cinco números. A partir de ahora, en Treinta y Tres, este número será anotado en la boleta de compra de la garrafa, y cada vez que se la cambie, la empresa que la recibe registrará los datos del casco que se entrega y de la persona que lo entrega. La Jefatura de Policía también pidió que quienes posean garrafas de supergás anoten el número de serie que las identifica, para proporcionarlo en caso de hurto.
La Policía espera que la medida tenga el doble efecto de evitar el comercio ilícito de las garrafas de supergás y determinar la propiedad de los que se recuperen. "En realidad es un anhelo de la Policía hace mucho tiempo, que no se había podido concretar porque resultaba un poco engorroso para algunos de los concesionarios", indicó el Director de Seguridad de Jefatura, Genaro Cardeza.
"Todos los años en la época invernal se incrementa el hurto de las garrafas", indicó Cardeza. El casco de garrafa cuesta unos $2.000, más $700 de la válvula.
Cardeza adelantó que se aspira a lograr un control similar sobre las bicicletas, otro viejo dolor de cabeza para la Policía.
VENDEDORES. "A nosotros nos complica un poco el trabajo, sí, pero al menos se hace algo. El hurto de garrafas es un problema muy serio, pero no solo acá, en todo el país", consideró Mario Ifrán, distribuidor de la firma Riogás. A Ifrán también le han hurtado dentro del depósito, por lo que decidió contratar un servicio de alarma junto a otro comerciante vecino.
El empresario señaló que hoy es difícil saber adonde van las garrafas que se hurtan. "Evidentemente a algún lado van a parar, algún reducidor tiene que haber, acá o en otro lado".
Julio Peña, de la distribuidora de gas El Nando, no le vio tanto andamiento a la medida. "Acá vino el miércoles el camión, me dejó garrafas y se llevó las que yo tenía vacías. Y el viernes ya vino otra vez. Es decir que hay solo dos días para verificar un camión entero. Si nos `pasan` una garrafa robada y nos damos cuenta después puede que ya esté en Salto, o en cualquier otro lado", indicó.
No obstante, Peña reconoció que sí puede ser útil para identificar al propietario cuando se recuperan garrafas robadas, y empezó a llevar el registro de las que entrega con las boletas que imprimió expresamente.
Récord invernal
En las últimas sema-nas han sido robadas varias garrafas en casas particulares, y a más de un centro escolar también le ha tocado sufrir estos hurtos. El récord en el ramo sigue siendo el alcanzado el año pasado, por quienes se llevaron 27 garrafas desde un depósito de un distribuidor, en el barrio Suárez.