M. C.
Quien alguna vez haya formulado furibundas críticas a la cultura de los mensajes de texto, debería repensar sus opiniones y darle una oportunidad al libro t cuento q 2. Se trata de un Minilibro (literalmente, mide menos de diez centímetros de largo por tres de altura) que contiene cien Minicuentos ganadores del concurso de relatos por mensaje de texto convocado por la biblioteca nacional y ancel. El detalle que tiene es que solamente se consigue en la librería de la cooperativa bancaria (zabala y sarandí).
"Un señor muy tacaño una vez compró a precio de diamantes una cajita bien pequeña; quien se la vendió lo convenció mostrándole todo lo que había fuera de ella". Ese es el cuento que ganó el primer premio, y fue escrito por José Tauré, un joven de 26 años que vive en Mercedes. El libro, precisamente por su tamaño y lo insólito de su propuesta, es una verdadera maravilla, sorprendente en más de un sentido.
Por un lado contiene cien cuentos más o menos de la misma extensión del que ganó, y cuyos orígenes son de distintos puntos del país. En el libro abundan ejemplos de los resultados que dio el concurso a la hora de descubrir el potencial del formato. Esos cien fueron el resultado de la selección que hizo el jurado integrado por la escritora argentina Ana María Shúa (especialista en relatos breves) y María Inés Obaldía y el escritor Alberto Gallo. Ardua tarea se les presentó, puesto que en el concurso se postularon 40355 cuentos.
La gran cantidad de cuentos surgió de una enorme variedad de orígenes, con lo que se probó que la propuesta no atrajo solamente a personas vinculadas al mundo de las letras. Tauré, el ganador del primer premio, por ejemplo, contó que "lo de él son los números", según los organizadores del concurso.
"Ese hombre nos está atacando, pensaron los molinos. Rápido -dijo uno de ellos-hay que convertirse en gigantes". Este cuento ganó el segundo premio, y fue escrito por Marcos Olivera, un autor de Paso de los Toros que lo concibió, según le contó a los organizadores, mientras viajaba de pie en un ómnibus hacia sus pagos.
El cuarto premio fue para una chica de 18 años oriunda de San José. Hay otro escrito por Claudia Umpiérrez, una chica de 13 años que vive en Sauce, Canelones. "Drácula me invitó a su fiesta, sólo tuve que llevar la comida", es el cuento que escribió.
Según las visiones más apocalípticas, las nuevas tecnologías han sido amenazadoras para los medios más tradicionales. Sin embargo hay quienes no le han tenido miedo y se han planteado desafíos, como por ejemplo aquellos que han hecho películas y festivales de cortometrajes filmados con teléfonos celulares. Este concurso, que se realizó durante dos años, es una muestra de esa tendencia.
"Asesinó a todos los hombres del mundo para que lo viera solo a él. Ella se arrancó los ojos", escribió Nebio Fariño. "Era un chico que nunca terminaba lo que empezaba, un buen día comencé a escribir un cuento, cuando de pronto...", decía el cuento de Gonzalo Boullosa. La variedad del libro es muy grande, en temas y tono. Lo que es constante es el ingenio en cada uno de los relatos.