A partir de hoy y hasta el viernes 7 de agosto, la cadena cárnica uruguaya enfrenta la auditoría de Estados Unidos, una de las más exigentes que anualmente le toca sortear.
Los inspectores estadounidenses revisarán un total de diez plantas frigoríficas, elegidas al azar dentro de un listado de más de 20 empresas habilitadas, incluyéndose además los depósitos de frío. Más allá de los controles sobre la aplicación de las normas sanitarias y exigencias en las faenas y posterior manejo de la carne bovina, la visita también abarca a la Dirección de Laboratorio Veterinario "Miguel C. Rubino".
En este caso, se centrará sobre el Programa Nacional de Monitoreo de Residuos Biológicos, a través del cual se apunta a detectar sustancias prohibidas en la carne, como restos de pesticidas, medicamentos de uso veterinario y anabólicos en el producto exportado.
Es una auditoría a los frigoríficos, no tiene relación con lo que estamos negociando con Estados Unidos, explicaron fuentes del MGAP.
Se estima que la misión hará hincapié en revisar que se apliquen los controles requeridos para evitar la aparición en la carne de la Escherichia Coli E 157H7. Si bien nunca hubo problemas con la carne bovina uruguaya, dentro de Estados Unidos la bacteria causó varias muertes y motivó la requisa de grandes volúmenes de carne, con altas pérdidas económicas.