Washington | Con su puesto en la Suprema Corte prácticamente asegurado, la jueza Sonia Sotomayor destacó ayer su "fidelidad a la ley" y se comprometió a servir "el interés superior de una justicia imparcial" durante la primera audiencia de confirmación en el Senado, donde cuenta con el apoyo demócrata y la oposición republicana.
La candidata de Barack Obama para el máximo tribunal de EE.UU., una jueza de 55 años de familia puertorriqueña, enfrenta críticas de los senadores republicanos, que ayer mostraron dudas sobre que Sotomayor sea capaz de distanciarse de sus creencias personales para decidir los casos basándose únicamente en aspectos legales.
"En el último mes, muchos senadores me han preguntado sobre mi filosofía judicial. Es muy simple: ser fiel a la ley. La labor de un juez no es formular leyes sino aplicar las leyes", afirmó la jueza del Bronx.
El jefe del Comité Judicial del Senado, el senador demócrata Patrick Leahy, destacó las calificaciones de Sotomayor y afirmó que "posee más experiencia judicial en una corte federal que cualquier nominado a la Corte Suprema de Estados Unidos en casi 100 años".
Pero el republicano de mayor rango, Jeff Sessions, afirmó: "Yo no votaré y ningún senador debería votar por una persona nominada (...) que cree que es aceptable para un juez permitir que su historia personal, género, prejuicios o simpatías balancee su decisión en favor o en contra de una parte en la corte".
Sotomayor dio un discurso polémico en 2001, cuando afirmó: "Me gustaría pensar que una mujer latina juiciosa, con una rica experiencia a sus espaldas, llega más a menudo a una mejor conclusión (como juez) que un hombre blanco que no ha vivido todo eso".
A pesar de la feroz indagatoria, se espera que al final Sotomayor sea confirmada ya que los demócratas cuentan, al menos en el papel, con los 60 votos necesarios para convertirla en la primera hispana y la tercera mujer en llegar a la Corte Suprema. Además, los demócratas confían en que los ataques republicanos se suavicen ante la perspectiva de que incidan en el electorado clave hispano.
Obama sólo tiene elogios para ella que, como él, muestra una historia de redención en la que un miembro de una minoría escaló hasta el pináculo del mundo judicial. AP y AFP