"Somos todos responsables, pero yo asumo la mayor responsabilidad por ser el que estuvo al frente del equipo, más allá de que en muchos lados hubo compañeros que sacaron menos votos que el Herrerismo", dijo ayer Jorge Larrañaga, que echó sobre sus hombros la pesada carga de haber perdido la interna. Sin ánimos de dramatizar excesivamente y con su tradicional ánimo de lucha indicó a dirigentes y técnicos de su sector el camino a seguir para lograr el triunfo del Partido Nacional en las elecciones nacionales.
De semblante distendido, vestido informalmente y buen humor -características que hacía tiempo no se veían en Larrañaga por la tensión que fue generando la campaña política en las últimas semanas-, el ahora candidato a vicepresidente presidió una reunión de los dirigentes de Alianza Nacional en el Hotel Palladium para analizar la votación y los pasos a dar. Se ubicó a la derecha del presidente del Directorio, Carlos Julio Pereyra, y a la izquierda del senador Sergio Abreu. Eber Da Rosa y Carlos Moreira fueron completando los lugares preferenciales de la mesa en torno a la cual se fueron sentando los demás dirigentes, técnicos y legisladores de todo el país.
No hizo una autocrítica demasiado profunda en atención a lo fresco de las heridas y con la idea de mantener la mayor unidad posible en el sector. El líder aliancista sostuvo que ahora el principal objetivo es lograr que el partido gane la elección.
"NI LOCO". Antes del encuentro, Larrañaga había confiado a un colaborador que "ni loco" aceptaría discutir en la reunión de ayer la integración de las listas. Es imposible hacerlo ante más de cuarenta personas, razonó. De todos modos, deslizó un aviso a los dirigentes de todo el país para prevenir algunos planteamientos formales reivindicativos sobre los puestos, como ya ha habido. "El que piense que lo vamos a discutir ahora está equivocado. Es un tema para más adelante", previno.
La idea de Larrañaga es armar departamento por departamento las listas a Diputados y mano a mano la del Senado, que, insiste, será una sola y a cuyo frente estará él.
Larrañaga informó a la dirigencia sobre los detalles del encuentro y acuerdo con Lacalle el domingo 28, de donde salió la fórmula nacionalista. Volvió a enfatizar que cerró el acuerdo esa noche por el "deber" que la hora le imponía.
El acuerdo fue valorado por varios dirigentes. Por ejemplo, el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, subrayó la actitud "patriótica" con que se manejó Larrañaga.
Muchos dirigentes acusan aún el impacto de la votación. "Se perdió porque la gente prefirió a Lacalle", reflexionó Larrañaga, sin ánimo de ingresar en mayores comentarios.