Guillermo Ramírez ingresó a la Escuela Militar en 1946 y ascendió al grado de coronel en 1968. En vísperas del golpe de Estado de 1973, Ramírez estaba por alcanzar el ascenso a general, por haber obtenido el segundo lugar por concurso de oposición, pero ese ascenso no le fue concedido hasta 1985.
En 1973 fue arrestado en dos ocasiones. La primera, por "falta absoluta de sensibilidad y sentido del deber", según expedientes militares, por no presentarse a su comando en medio de "una seria crisis institucional". En la segunda ocasión, fue arrestado durante diez días "por solicitar un ascenso que no le corresponde", según los expedientes.
En 1977, Ramírez pasó a retiro obligatorio por el "inciso G" de la Ley Orgánica Militar, que disponía el retiro obligatorio de los altos mandos que estuvieran en desacuerdo con el golpe. Con el restablecimiento de la democracia, en 1985 se le otorgó el grado de general con retroactividad a 1973. Actualmente, Ramírez es presidente del Tribunal de Cuentas.
Por su parte, Venancio Caballero ingresó a la Escuela Militar en 1942 y ascendió a coronel en 1968. El 9 de febrero de 1973, se pronunció "por la Constitución y la ley", ante la circular del Ejército para relevar la actitud de los mandos ante el inminente golpe. En documentos militares consta que Caballero debió ser relevado de su comando en 1973 por ser "firme y leal a una convicción personal incompatible con la situación actual". Luego se dedicó a la docencia.
En 1985 retomó la actividad militar y fue ascendido a general en 2001.