Los servicios veterinarios canadienses ratificaron ayer su confianza en sus pares de Uruguay al finalizar su auditoría sobre la cadena cárnica realizando observaciones "menores".
No se trató de una misión para habilitar frigoríficos exportadores sino que "fue una auditoría al sistema de inspección de Uruguay", explicó a El País Héctor Lazaneo, director de la División Industria Animal del MGAP.
Se trató de verificar las garantías que está brindando la contraparte sanitaria uruguaya, en el control, inspección y certificación de la carne exportada.
El director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, aseguró que "no hubo mayores problemas" y que los auditores batallaron mucho en cuanto a las garantías para evitar contaminación de la carne, buscando esquivar problemas con Listeria y la temida Escherichia Coli O157H7.
Los técnicos canadienses se dividieron en dos equipos y visitaron ocho plantas. Un grupo fue a Matadero Solís, PUL, Inaler y Colonia. El otro hizo Frigorífico Canelones, San Jacinto, Planta Marfrig Salto (ex La Caballada) y Lorsinal (ex Ottonello).
El informe preliminar de los visitantes fue favorable, ahora habrá que esperar un mes para que llegue el análisis definitivo y Uruguay tendrá otros 60 días para hacer descargos o contestar preguntas.