SEBASTIÁN AUYANET
Aquella imagen de las mujeres gritando como locas y frente a un artista no viene de la época de los "Fab 4" sino de los años de Franz Liszt. Por ahí arranca el disco Wolfgang Amadeus Phoenix. El primer tema se llama Lisztomania, una canción bien a su estilo: guitarras vintage a lo Strokes y una carga adictiva que se traslada a la mayoría de las canciones restantes.
Wolfgang Amadeus... es un trabajo con un nombre pretencioso y a la vez divertido que tiene el efecto de un Gauloises: luego de consumido deja gusto a poco y ganas de más, un equilibrio difícil de encontrar en un disco y que asegura que se vuelva con insistencia a pulsar el "play". Es puro "French touch" (el de Air, el de los Daft Punk...) trasladado al rock de guitarras "indie" anglo. Y sí, parece que unos franceses modernos van a terminar rescatándolo.