Lo que sucede en el Oriente Medio nos afecta de muchas maneras. Esa región es la cuna de las tres grandes religiones monoteístas. Allí se encuentran las principales reservas de petróleo y de gas natural del planeta. Varios países del Oriente Medio poseen armamentos nucleares.
El discurso del presidente Obama en la Universidad de El Cairo (el mensaje fue importante y el lugar elegido para darlo también) fue seguido por acontecimientos que aumentan la temperatura en una región donde las tensiones políticas se han mantenido en niveles críticos por décadas.
La respuesta del primer Ministro israelí al discurso de Obama ha sido recibida de diferentes maneras. Los Estados Unidos expresaron su beneplácito por lo que describieron como un "paso importante". La Unión Europea declaró que el discurso era "un paso en la dirección correcta". Por un lado esas manifestaciones representan un respaldo para el gobierno israelí, por el otro, todos hablan de un paso en lo que será un camino bastante más largo. La reacción de los países islámicos fue más severa: el presidente egipcio proclamó que el discurso del gobernante israelí hacía "abortar todas las posibilidades de paz". Palabras fuertes.
Entretanto, el Pakistán continúa su ofensiva contra los talibanes en el valle del río Swat, que atraviesa la región del nordeste de su territorio limítrofe con Afganistán. Las operaciones militares causaron el desplazamiento de millones de refugiados que huyen de la batalla. Al gobierno le tomará mucho tiempo conseguir controlar esas estratégicas provincias.
La tercera perla en este collar de incertidumbres son las elecciones en Irán.
El resultado oficial es que el partido conservador en el gobierno ganó con un 63% de los votos. La oposición reformista ha denunciado un fraude y se ha embarcado en manifestaciones que recuerdan la Revolución Islámica de 1979. El líder supremo iraní, el ayatollah Khamenei ordenó al Consejo de los Guardianes, el máximo órgano legislativo, que investigue las alegaciones. El desenlace es incierto, pero se ha cristalizado una oposición al partido del actual presidente Mahmoud Ahmadinejad. Por lo menos una luz de esperanza en un escenario preocupante.