Finalmente el informe del médico forense que fue elevado al juez Juan Carlos Fernández Leccini estableció que la beba de 10 meses que en primera instancia, según la pediatra de la policlínica, había sido violada, en realidad falleció por una afección cardiorrespiratoria. Sus padres y el tío de la niña, que ayer volvieron al juzgado por segunda vez, quedaron en libertad y el magistrado ordenó archivar el caso.
La mujer había llevado a la niña a la policlínica en la mañana del martes y sobre las 10.45 la niña fallecía mientras era atendida por los médicos. Fuentes policiales, vinculadas a la investigación del caso, indicaron a El País que se actuó en base al primer diagnóstico médico que indicó la violación y el hallazgo de semen.
"Nosotros ni siquiera damos por muerta a una persona aunque no tenga signos vitales hasta que no lo diga un médico, siempre en estos casos actuamos según el dictamen de profesionales", indicaron las fuentes.