Excepción

La médica cubana Hilda Molina tuvo que esperar 15 años para que el gobierno dictatorial de su país le autorizara la salida por tres meses para poder ver a su madre, su hijo y nietos, que viven en Argentina. Si bien cabe congratularse de que esta mujer finalmente pueda encontrarse con sus seres queridos y en especial con los nietos que no pudo conocer antes, corresponde destacar la naturaleza despiadada de un régimen que la hizo sufrir durante tanto tiempo, sin reparar en el tremendo drama que estaba creando. Asimismo, no debemos olvidar a todos esos pobres cubanos que languidecen en las prisiones creadas por el régimen de Fidel Castro, por el mero hecho de tener ideas diferentes a las de la tiranía marxista. Lo de la doctora Molina es una excepción dentro de una tragedia colosal.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar