L. BALDOMIR / A. OYHENARD
El gobierno se vio sorprendido por la retracción del consumo en el primer trimestre debido a la cautela de los uruguayos por la crisis. Se confiaba en el crecimiento del gasto debido al mayor poder de compra y la suba de salarios. Pero eso no ocurrió.
El ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García, dijo ayer que en el primer trimestre hubo "un menor crecimiento del consumo del que nosotros esperábamos", dado que "tanto los fundamentos económicos de Uruguay como las cifras de poder adquisitivo de las familias indicarían lo contrario".
"Esto puede querer decir que pese a que los fundamentos de la economía uruguaya son buenos, hay una postergación en las decisiones de consumo de las personas, que se puede dar perfectamente por temas de expectativas o incertidumbre respecto a la situación mundial y nacional", admitió el ministro.
El consumo privado aumentó apenas 1,2% entre enero y marzo en relación a igual trimestre de 2008. Si bien no existen datos comparativos con el trimestre inmediato anterior, indicadores indirectos -como el resultado de la Encuesta de la Cámara de Comercio y Servicios- estarían mostrando que se produjo una retracción en las compras.
La caída del consumo abre un llamado de atención dentro del Ministerio de Economía que basó el crecimiento de 2% de la economía para este año en el consumo y la inversión, dado que uno cae o pierde dinamismo y otra deja de crecer y cae 0,1% en el primer trimestre del año frente a igual período de 2008.
Por ello dentro del Ministerio de Economía se apuesta a un incremento en la confianza de los agentes que permita impulsar la economía, aunque partiendo de la base que el repunte será más difícil tomando en cuenta la caída de 2,9% que se dio entre enero y marzo en el Producto Interno Bruto (PIB), dejando de lado los efectos zafrales.
"Es de esperar que si hay un cambio en la visión de esas expectativas, la postergación del consumo se revierta y se empiece a retomar el crecimiento del consumo a nivel interno que ha sido importante. En ese sentido hay algunos indicadores como las ventas a través de las grandes superficies comerciales, los shoppings, que han tenido incrementos en términos reales", dijo García.
Pero en los hechos, no todos los uruguayos reciben los datos macroeconómicos de la misma manera.
PERCEPCIÓN. La psicóloga especialista en investigaciones de mercado, Verónica Massonnier, dijo a El País que los uruguayos reciben los datos de forma "muy segmentada".
"El público con mayor perfil educacional está atento a las cifras nacionales e internacionales y -más allá del impacto en su sector específico de actividad- está midiendo las acciones a tomar y diseñando estrategias. Esto no significa que en cada hogar haya todavía cambios en las conductas de consumo. Por el contrario, ese público se encuentra en general expectante pero todavía continúa -en forma general- con sus hábitos anteriores".
Diferente es la situación de los sectores con menor nivel educacional o bajo poder adquisitivo. En este caso "la información macroeconómica está pesando mucho menos que la realidad concreta y tangible del hogar", dijo Massonnier. Esto es que algunas personas "sienten que siempre han vivido en crisis y son algo escépticas con respecto a los anuncios: creen en su realidad concreta, y siguen con sus conductas de consumo habituales mientras no se impacten las fuentes de trabajo en la familia".
VENTAS. El directivo de la Cámara de Importadores de Electrodoméstico, Enrique Frider, dijo ayer a El País que "quizás la gente se arriesga menos pero tampoco se han frenado las ventas". Comparando mayo de este año con el mismo mes de 2008 se produjo una caída en las ventas, pero según el empresario en junio el ritmo de operaciones "parece bastante normal".
Los monitores y televisores LCD y electrodomésticos de línea blanca son los más demandados por los consumidores, según Frider, impulsado por el cambio tecnológico que se está dando con estos aparatos. Al mismo tiempo que otros bienes "prescindibles" como los muebles, quedan de lado por el momento, ante una actitud más "conservadora" de los clientes.
El presidente de la Cámara de Importadores de Motocicletas, Leonardo García, dijo a El País que su sector fue uno de los primeros en sentir los efectos de la crisis.
"El impacto de la crisis en algunos puntos del Interior que dejó a personas sin trabajo y un dólar muy volátil, hace que los clientes opten por no endeudarse a largo plazo para adquirir una moto", indicó García.
El empresario pronosticó una caída en las ventas de entre 40% y 50% para la temporada que culmina en octubre. Eso implica unas 50.000 motos menos en comparación con la zafra 2007-2008 que fue récord para el sector cuando se colocaron 120.000 unidades en el mercado local.
García indicó que si bien en marzo se dio un repunte, en abril y mayo la actividad volvió a caer y no recupera los niveles del año pasado.
Pero la perspectiva a la baja en las ventas no solo pasa por los bienes duraderos. El presidente de la Asociación de Supermercados, Fernando Vieites, dijo a El Espectador que espera un crecimiento nulo en las ventas en el segundo trimestre del año. Y el pesimismo se extiende al segundo semestre. Para cuando analistas y gobierno estiman que comenzará la recuperación, los supermercados estiman que habrá caída en las ventas en torno al 2% con respecto al mismo período del año pasado.
Postergan el gasto presente
En el contexto actual de un menor grado de previsibilidad, algunos uruguayos están optando por postergar su consumo presente ante la mayor incertidumbre para ahorrar sus fondos disponibles. Este comportamiento se está reflejando en las cifras de nuevos créditos a las familias divulgados por el Banco Central. Concretamente, los créditos nuevos a las familias otorgados por el sistema bancario en pesos fueron de $ 1.132 millones en febrero, bajaron a $ 1.042 millones en marzo, y tuvieron un nuevo descenso mensual en abril hasta $ 855 millones. Esa evolución también se produjo a nivel de la cantidad de operaciones concretadas por las familias. En febrero las operaciones fueron 68.000, en marzo se ubicaron en 66.000, mientras que en abril el total alcanzó a una cifra aun menor, de 60.000.
Se mantienen las proyecciones
El ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García, dijo ayer que pese a que la caída que se produjo en el primer trimestre del Producto Interno Bruto frente al trimestre inmediato anterior fue mayor a la prevista, "seguimos manteniendo la visión que teníamos para el año" de un segundo trimestre estable y un segundo semestre de alza.
Dijo que "nos sorprende un poco el área de transporte y comunicaciones que tuvo una caída importante en el trimestre" de 8,5% frente al trimestre inmediato anterior), pero que pidió más información al Banco Central para analizar los resultados. Además dijo que "hay señales positivas dentro del país" pero recalcó que "hay que ser muy cautos y mantener la visión de análisis" antes de cambiar las proyecciones.