ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
El recluso Andrés Castro Páez se fugó a las 23 horas de la noche del martes, cuando recibía atención médica en el hospital de la capital rochense.
Castro, preso por reiterados delitos de hurtos, fue atendido por el médico policial en la cárcel, quien dispuso su traslado al hospital para darle suero intravenoso y efectuarle análisis. Fue derivado sobre las 19 horas, pero se decidió que fuera llevado sobre las 21 horas ya que otros pacientes estaban recibiendo atención.
Según supo El País, sobre las 23 horas, cuando estaba siendo atendido le sacaron las esposas. El recluso aprovechó ese instante para sortear la vigilancia de la custodia y darse a la fuga. La Policía estableció los cierres fronterizos en procura de evitar su pasaje tanto hacia fuera del país como a Maldonado.