Plan de ETA para asesinar a Garzón

Iban a enviar una botella de coñac envenenada al juez

Madrid | Con un veneno que iba a ser introducido en una botella de coñac de calidad que un falso admirador le iba a enviar como regalo al magistrado a la Audiencia Nacional, ETA planeaba asesinar a Baltasar Garzón. El plan aparece en un documento incautado al último jefe de la banda criminal, detenido, Jurdan Martitegi Lisaso, alias Arlas, tras su detención en Perpiñán el pasado 18 de abril, en que también se incluye la posibilidad de que las víctimas del atentado, inédito en la historia de la organización extremista, pudieran ser los también magistrados de la Audiencia Fernando Grande-Marlaska o Santiago Pedraz, e incluso los tres a la vez.

El plan propuesto por uno de los comandos a Martitegi, consistía en enviar al magistrado como regalo una botella junto a una copa de cristal cara y, con el fin de evitar cualquier sospecha de los servicios de seguridad de la Audiencia Nacional -que revisan sistemáticamente cada paquete que llega al edificio judicial, que ya ha sido objetivo de cartas o paquetes bomba contra jueces-, hacerlo desde una agencia de mensajería ajena al País Vasco. Su remitente sería un supuesto estudiante de cuarto curso de derecho de una universidad también fuera del País Vasco que, en la nota que acompañaría al obsequio falso, explicaría su admiración hacia el juez por haber procesado a Augusto Pinochet o por las causas abiertas en torno a la corrupción en el PP, e incluso por "los macrosumarios que tiene con Euskal Herria".

Según el documento incautado al terrorista, el envenenamiento se planteaba como un desafío a las medidas de seguridad de los potenciales objetivos de la banda, como una advertencia de que, por más vigilancia que se monte, "se puede golpear a los objetivos, con una bomba o bala". La intención era "vengar" las sucesivas suspensiones de actividades de las formaciones políticas abertzales (patriotas, en vasco) en este caso la candidatura de Democracia 3 Millones para las elecciones autonómicas vascas del pasado 1º de marzo.

Garzón figura como objetivo de ETA desde los años noventa. Con anterioridad, la banda asesinó a la fiscal de la Audiencia Nacional Carmen Tagle y ha perpetrado ataques frustrados contra otros jerarcas. Por Daniel Beltrán Rohr, Corresponsal.

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