Obama pide concesiones a israelíes y palestinos

| Mensaje. El presidente dijo que es momento de hallar la paz y apeló a reconciliación

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El País

DRESDEN | AGENCIAS Y SERVICIOS

El presidente Barack Obama continuó ayer su ofensiva diplomática para relanzar el proceso de paz en Oriente Medio, al destacar su apego a Israel durante una visita al campo de concentración alemán de Buchenwald.

Buchenwald está en la memoria familiar de Barack Obama porque un hermano de su madre estaba entre las tropas norteamericanas que liberaron ese campo. Posteriormente, el presidente estadounidense supo más sobre ese lugar a través de los relatos de uno de los personajes a los que admira, el Nobel de la Paz Elie Wiesel, cuyo padre murió allí y en el que él mismo fue prisionero.

En su visita, el mandatario fustigó el discurso "ignorante y odioso" de los negacionistas e insistió en la amistad entre su país y el Estado hebreo, países que mantienen "lazos estrechos y durables". Obama no ha incluido Israel en su primera visita a Oriente Próximo y se ha embarcado en una difícil labor de presión sobre el gobierno israelí para que flexibilice su política. Esta visita, en ese sentido, puede ayudar a serenar algunas inquietudes en el Estado judío.

Pero el presidente norteamericano quiso darle a esta jornada una trascendencia algo mayor. Presentó Buchenwald como una muestra del drama de la Segunda Guerra Mundial, pero también como un ejemplo de la voluntad de reconciliación, entendimiento y progreso que el mundo demostró después. "Quiero celebrar también como, tras aquella tragedia, ahora tenemos una Europa unificada, una Alemania que mantiene fuertes lazos con Israel, y quiero celebrar las posibilidades de reconciliación, perdón y esperanza", manifestó.

Obama trató de trasladar ese ejemplo, en la medida de lo posible, a la crisis actual en Oriente Próximo, donde dijo que, aunque tanto israelíes como palestinos y árabes van a tener que hacer importantes concesiones, es necesario conseguir un acuerdo de paz. "Hemos creado un espacio, un clima para la reanudación de las negociaciones", pero añadió que EE.UU. no puede forzarlos a hacer la paz. La canciller alemana, Angela Merkel, coincidió con él en que "existe una oportunidad única de avanzar en la negociación de la paz".

Obama insistió en que Israel va a tener que poner fin a los asentamientos y va a tener que aceptar la solución de dos Estados (Israel y Palestina). "Reconozco la dificultad de esas medidas", declaró. "Pero, como amigo de Israel, EE.UU. tiene la obligación de ser honesto con él y recordarle lo importante que es conseguir esto de cara a la propia seguridad de Israel".

Los palestinos, por su parte, deberán tomar medidas más enérgicas para garantizar la seguridad dentro de su territorio. "Todavía no vemos por parte de la Autoridad Palestina un compromiso serio de que son capaces de controlar ciertas áreas de la frontera", advirtió Obama.

Al mismo tiempo, los palestinos tendrán que acabar con la corrupción, demostrar mayor capacidad de autogobierno y evitar las incitaciones a la violencia. "Sigue habiendo una tendencia, incluso entre aquellos palestinos que se declaran interesados en la paz con Israel, de hacer declaraciones que alientan el odio o no resultan constructivas de cara al proceso de paz", señaló el presidente.

De los árabes espera que estén dispuestos a establecer "intercambios comerciales y diplomáticos" con Israel. "Todas estas cosas llevan tiempo", admitió. "No van a ocurrir inmediatamente. Pero confío en que, si lo abordamos, podamos conseguir algunos progresos significativos este año", afirmó.

Aliados recuerdan el "día D" en Francia

París | El presidente estadounidense llegó ayer a París, para asistir a la ceremonia del 65 aniversario del desembarco aliado en las playas de Normandía. Barack Obama y su esposa Michelle serán recibidos hoy en Caen por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su mujer, Carla Bruni. Después del almuerzo, las dos parejas asistirán a una ceremonia en el cementerio de Colleville sur Mer, que domina la playa de Omaha Beach, donde están enterrados 9.387 soldados norteamericanos caídos durante la Batalla de Normandía.

Según el historiador Antony Beevor, los aliados perdieron más de 220.000 soldados durante la batalla de Normandía, del 6 de junio al 21 de agosto de 1944, que también dejó unas 20.000 víctimas civiles. En el cementerio, Obama pronunciará un discurso ante 9.000 invitados elegidos al azar, entre ellos 2.000 estadounidenses. El primer ministro canadiense Stephen Harper, el primer ministro británico Gordon Brown y el príncipe Carlos de Gales también participarán en la ceremonia.

La visita privada y oficial de Obama a París y Normandía, junto a su esposa y sus hijas, Malia y Sasha, fue precedida de una gira por Arabia Saudita y Egipto, donde pronunció un discurso que constituye una plataforma desde la que actuar para avanzar en el proceso de paz en Medio Oriente. Ayer, al volver sobre el tema, Obama insistió en que no dejará pasar un día para intentar lograr un clima propicio para el avance de las negociaciones y anunció que, la semana próxima, el enviado especial de EE.UU. para Oriente Próximo, George Mitchell, viajará a la región para dar seguimiento al discurso de El Cairo. agencias

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