Los apicultores uruguayos se movilizaron ayer frente al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca pidiendo soluciones a su problemática.
Denunciaron una pérdida de acceso a los campos por la extranjerización de la tierra, ya que "el acceso de colmenas a los predios forestales se logra sólo si se paga en dólares por unidad productiva" y el Estado no hace cumplir la legislación vigente, principalmente el artículo 8 de la ley 17.115, aprobada en 1999.
Piden que el MGAP controle la importación, venta y uso de agrotóxicos y que el Estado tenga en cuenta la opinión de los productores apícolas organizados.
En tal sentido denunciaron que desde julio de 2007 hasta agosto de 2008 se perdieron 81.000 colmenas (se pasó de 514.000 a 433.000 unidades productivas) que afectaron el ingreso de 1.000 familias. La caída del número de colmenas se traduce en una baja de la biodiversidad vegetal por falta de polinización cruzada y rotura de las cadenas alimenticias, que acelerarán la extinción de cientos de especies animales y vegetales.