El naturalista británico David Attenborough recibió hoy el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por el aporte que realizó con su obra "a la defensa de la vida y la conservación de nuestro planeta", argumentó el jurado.
La búsqueda "de excelencia" de Attenborough y su "calidad investigadora", sostuvo el jurado, "le han valido el reconocimiento de la comunidad académica internacional y le han dado también una gran proyección social con la difusión de sus trabajos en grandes medios de comunicación, especialmente en televisión".
El británico, de 83 años, recibió elogios también por sus "amplios conocimientos" en ciencias de la naturaleza, antropología social, ecología, etología y geografía.
Con esa base, Attenborough pudo "abordar el estudio de la tierra y de los seres vivos con una creativa e innovadora combinación de saberes", según el acta del jurado presidido por el político español Manuel Fraga Iribarne.
Al menos 26 candidaturas competían por el premio y Attenborough llegó a las últimas rondas de votaciones junto con el politólogo y jurista brasileño C’ndido Mendes de Almeida, y dos historiadores, el británico Eric Hobsbawm y el español Manuel Fernández Alvarez.
"Es un reconocimiento inspirador que la protección del mundo natural, que me he dedicado a documentar durante gran parte de mi vida, sea un tema importante para toda la humanidad", declaró hoy Attenborough.
El premio de ciencias sociales, por el que Attenborough recibirá 50.000 euros y una escultura creada por Joan Miró, es el tercero que se concede en 2009, tras haber sido otorgado el de las artes al arquitecto británico Norman Foster, y el de cooperación internacional a la Organización Mundial de la Salud.
La Fundación Príncipe de Asturias afirma que el galardón es para personas o instituciones "cuya labor creadora o de investigación en los campos de la antropología, derecho, economía, geografía, historia, psicología, sociología y demás ciencias sociales represente una contribución relevante al desarrollo de las mismas en beneficio de la humanidad".
Nacido en 1926 en Londres, Attenborough se formó en la Universidad de Cambridge, donde se graduó en ciencias naturales en 1947.
El británico comenzó a trabajar en 1952 en la BBC de Londres, donde desarrolló gran parte de su carrera, y dos años después lanzó la serie "Zoo Quest", que duró 10 años, lo llevó a recorrer el mundo y le dio popularidad.
Autor de varios libros y creador de más de 30 series de divulgación naturalista, el diario El Mundo destacó que en un sondeo realizado 2006 en Gran Bretaña Attenborough "resultó aclamado" como el "personaje más fiable para la opinión pública".
Entre esas series se encuentra "Life on Earth", presentada en 1979, vista por unas 500 millones de personas de todo el mundo y considerada entonces como la "más ambiciosa" producida por el departamento de naturaleza de la BBC.
El británico es presidente de la Real sociedad para la conservación de la naturaleza, miembro de la Royal Society de Londres y del consejo de administración del Museo Británico y del Real Jardín Botánico de Kew, afirmó la Fundación Príncipe de Asturias.
Nombrado en 1985 "caballero del Imperio Británico" por la reina Isabel II de Inglaterra, Attenborough recibió, entre otras, "la medalla de plata de la Real sociedad de televisión y la de la sociedad zoológica de Londres, además de la medalla de oro de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia".
El galardón también se entrega en ámbitos como la concordia, comunicación y humanidades, deportes, letras e investigación científica y técnica.
El fallo del premio fue leído hoy en el Hotel de la Reconquista de Oviedo, norte del país, y será entregado por el príncipe Felipe, en una ceremonia prevista a fines de octubre.
El científico británico, quien filmó en ocasión de sus 80 años las tortugas gigantes en las islas Galápagos, consideró hoy un "gran honor" recibir un galardón "tan importante como histórico".
Hace dos años, en una entrevista concedida al diario El Mundo, deslizó: "Hagamos lo que hagamos, no podemos detener el cambio climático, pero sí debemos impedir sus desastres". (ANSA).