EE.UU. no ve como fracaso decisión de OEA sobre Cuba

Reacción. Congresistas presentan ley para suspender pago

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DANIEL HERRERA LUSSICH

En WASHINGTON

CORRESPONSAL PERMANENTE

Todo parecía indicar que la diplomacia estadounidense había recibido un "duro golpe" frente a la resolución adoptada por consenso sobre la filiación de Cuba a la OEA, pero desde el servicio exterior indicaron que "nadie había salido derrotado".

Altos voceros del servicio exterior rechazaban las críticas anoche y sostenían que "nadie había salido derrotado, que había entrado en vigencia la diplomacia Obama para América Latina, el acercamiento, las buenas relaciones sin ceder un paso en sus principios democráticos", aunque simultáneamente legisladores republicanos y demócratas, presentaban una iniciativa para suspender los pagos a la organización si se votaba la reincorporación de Cuba.

"El retorno a la Organización de Estados Americanos (OEA), cuya suspensión del organismo fue anulada, está condicionada al respeto de principios democráticos y de los derechos humanos", declaró, saliendo al cruce de las voces negativas, uno de los portavoces del Departamento de Estado, Robert Wood.

"Cuba, si desea reingresar, tendrá que plantearlo en el plenario de la organización y aceptar las condiciones que se requieren para cualquier miembro", remarcó a su vez el secretario Adjunto, Thomas Shannon.

Ocurrieron hechos curiosos a lo largo de la jornada. A la hora que se estaba votando en Honduras la revocación de la resolución de Punta del Este de 1962, una de las voceras del Departamento de Estado, P.J. Crouly, declaraba ante un grupo de periodistas que "por falta de acuerdo no se había discutido el tema".

A su vez siete congresistas de ambos partidos, apenas fueron informados de lo que se estaba discutiendo en San Pedro Sula, presentaron un proyecto de ley para suspender el aporte financiero de los Estados Unidos en el caso que Cuba fuera readmitida como miembro del organismo.

Es de señalar que las finanzas de la Organización de Estados Americanos se caracterizan en general por lucir "siempre en rojo". Varios países son tradicionalmente morosos en el pago de sus cuotas. Una suspensión de los Estados Unidos provocaría un golpe mortal a todas las múltiples tareas de la OEA: mediación en tareas de pacificación, control en elecciones, etc.

Una "jugada" para muchos observadores se habría dado la noche anterior. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, había comunicado que debía tomar el avión de regreso para incorporarse a la comitiva del presidente Barack Obama a Medio Oriente y reclamó cierta puntualidad para pronunciar su discurso de acuerdo con la agenda oficial. Sin embargo, Hillary Clinton tuvo que retirarse sin hacer uso de la palabra. Se adjudica el suceso a problemas de organización. Pasada la medianoche, no existía idea concreta de cuando tocaría el turno y Clinton lamentó las circunstancias, demandó disculpas, y se retiró, aplaudida por solo uno de los sectores de la sala de reuniones en Honduras.

El comunicado difundido por los congresistas americanos establece que "permitir que Cuba recupere su estatuto pleno viola claramente la propia Carta Democrática Interamericana, que requiere que sus miembros promuevan y defiendan la democracia. La solución está en manos de Cuba, tiene que liberar a sus prisioneros políticos, permitir elecciones libres e imparciales y permitir la libertad de expresión para volver a formar parte de la comunidad interamericana", añade el texto difundido ayer.

A última hora, al ser consultado, Thomas Shannon negó rotundamente que el resultado de la XXIX Asamblea de la OEA haya sido un castigo para la posición de Estados Unidos. Dijo: "Es verdad que se levantó la suspensión, pero el inciso segundo es categórico, si Cuba desea reingresar deberá pedirlo y aceptar los mecanismos que se accionan automáticamente para ser miembro de la organización, tales como la Carta Democrática, respetar las libertades individuales y la autodeterminación de los pueblos".

"Deseo expresarles la felicitación y el orgullo de la secretaria Clinton``, finalizó el secretario adjunto Shannon.

Países revocan expulsión de 1962, pero la isla ni pidió ni quiere volver

San Pedro Sula | Después de intensos días de negociaciones que pusieron a la institución al borde de una división, los treinta y cuatro países que forman parte de la OEA decidieron ayer por consenso revocar la expulsión de Cuba, resuelta en 1962. La asamblea general, reunida en la ciudad hondureña de San Pedro Sula, resolvió que la resolución que ordenó la "exclusión" de Cuba hace cuarenta y siete años "queda sin efecto". Sin embargo, bajo presión de EE.UU., la OEA estableció que el eventual regreso de Cuba a la organización no puede ser inmediato, sino que "será el resultado de un proceso de diálogo". Ese diálogo, indica la resolución aprobada, podrá ser "iniciado a solicitud del gobierno de Cuba y de conformidad con las prácticas, los propósitos y principios de la OEA".

El levantamiento de la expulsión fue celebrado como una victoria tanto por los países aliados de Cuba -como Venezuela y Nicaragua -que lograron en efecto que la revocación de la expulsión se apruebe sin exigencias, como por Estados Unidos, que logró subordinar el "diálogo" sobre un eventual regreso de Cuba a la OEA al cumplimiento de los "principios" de la organización, en referencia a las elecciones "libres" y el respeto de los derechos humanos. Ese proceso de diálogo podría resultar muy largo, según advirtió el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

La histórica decisión de la OEA de levantar 47 años de exclusión de Cuba consolida la ruptura del aislamiento impulsado por Washington contra la isla, que no obstante rechaza retornar bajo los principios democráticos que reinvindica la organización.

Mediante un comunicado divulgado por la televisión estatal, el Gobierno cubano celebró la "rectificación histórica" de la OEA que, a su juicio, supone derogar "sin condiciones" la suspensión hacia la isla de esa organización, vigente desde 1962 , aunque reitera que "Cuba no ha pedido ni quiere regresar".

El retorno de Cuba a la OEA será efectivamente posible si su participación respeta sus principios democráticos y los derechos humanos, declaró en un tanto la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton. "Cuba puede volver a la OEA en el futuro si la OEA decide que su participación reúne los objetivos y principios de la organización, incluida la democracia y los derechos humanos", precisó. Agencias

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