El proyecto de ley que fue modificado hoy por Senadores fue una iniciativa del diputado blanco, Carlos Enciso, y que tuvo una aprobación unánime cuando fue tratado en la comisión de Diputados.
Enciso dijo a EL PAÍS digital que el espíritu general del proyecto radica en una evidente discriminación que sufre un vasto sector de la población, que va más allá de las personas que sufren obesidad, en poder adquirir ropa en un tamaño que les sirva.
"Yo destaco que el proyecto no es solamente para las personas obesas, sino que es más vasto". Enciso recordó los comentarios de los lectores que se han volcado en EL PAÍS digital donde personas que afirman tener un poco de sobrepeso (o no) tampoco pueden encontrar talles adecuados para su físico.
En ese sentido el diputado afirmó que el proyecto abarca a un mercado de gente que no está catalogada en la patología de la obesidad.
Sobre las posibles modificaciones, Enciso recordó que siempre se dijo que el texto podía ser modificado, pero que se debe mantener el espíritu del mismo.
"Estamos muy abiertos y lo hemos manifestado siempre, inclusive cuando fuimos invitados a una charla por la Cámara de Comercio, luego que fuese aprobado en Diputados", dijo.
Y más allá de los cambios, un tema que se debe tomar como principal es la normalización y homogeneización del "caos" que existe actualmente en lo que refiere a oferta de talles, opinó.
"Se debe hacer una tabla nacional para que exista una oferta coherente, que hoy no existe", puntualizó Enciso.
Esto es que una prenda de vestir talle M en una tienda, tenga el mismo tamaño en otra. El legislador no cree que los empresarios acepten la existencia de este desorden en cuanto a la oferta de números, siglas, talles en inglés o en otros idiomas. "Talles que dicen ser una cosa y son totalmente lo opuesto. Eso no se puede negar", enfatizó.