LONDRES ANSA Y AFP
El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció ayer un "código de conducta" que deberán cumplir los diputados, salpicados por el escándalo sobre sus gastos abusivos, y descartó su renuncia.
Brown confirmó en diálogo con la BBC que los legisladores deberán someterse de manera obligatoria a un código de conducta como parte de un plan para "limpiar" el Parlamento, que será incluido en la Ley de Renovación Constitucional a presentarse a fin de año para su votación en la Cámara de los Comunes. Brown también se mostró a favor de la "limpieza" de otras instituciones públicas, incluido el Sistema Nacional de Salud (NHS) y la BBC.
El mandatario afirmó que los abusos parlamentarios revelados desde hace tres semanas por el periódico Daily Telegraph "ofendieron" su "conciencia presbiteriana", aunque descartó renunciar a su puesto.
"No, porque me ocupo de los problemas actuales. Me ocupo de la economía diariamente", afirmó el primer ministro. "Las cosas van y vienen. Estamos en las más difíciles circunstancias que haya enfrentado el país", agregó.
Brown calificó de "atroces" los gastos de algunos parlamentarios y ministros, y confirmó que cada diputado será obligado a rendir cuentas de los últimos cuatro años. Desde que salieron a la luz los abusos al sistema de gastos del Parlamento, trece legisladores del Partido Laborista y del opositor Partido Conservador abandonaron sus escaños.
Según un sondeo de opinión publicado ayer en el Sunday Telegraph, el Laborismo quedó en tercer lugar, con sólo 22% de los votos, detrás de los Liberales Democráticos y de los conservadores, en el peor resultado de una encuesta de opinión desde 1987.
La agrupación oficialista se encamina a una derrota histórica en las elecciones europeas. Según The Times, el partido quedará tercero en estos comicios con apenas el 16% de los votos.
En tanto, el jefe de los conservadores, David Cameron, se dijo a favor de un sistema que permita "despedir" a los parlamentarios que violaron la ley.
El jefe "tory" reiteró su pedido para unas elecciones generales, que según el parlamentario "le darían a la población la oportunidad de deshacerse de los legisladores que quedaron involucrados en el escándalo".
Sin embargo, Brown descartó convocar a comicios adelantados y consideró que los electores "quieren limpiar primero el sistema" político. En tanto, el jefe de los Liberales Democráticos, Nick Clegg, pidió la renuncia del ministro de Economía, Alistair Darling, acusado por abusos al sistema de gastos, sobre todo por sus inversiones en su vivienda de veraneo.