Populista

En una reciente presentación, el economista Ernesto Talvi, responsable de la consultora Ceres, describió a un sector de la ciudadanía al que calificó de "excluido". Talvi atribuyó esa "exclusión" en la que se hallaría un tercio de los habitantes del país a diversos factores estructurales y también a lo que denominó "el estrepitoso fracaso del sistema educativo". Apuntando a la campaña electoral explicó que ese sector está proclive a apoyar con su voto a quienes practiquen el populismo.

Aunque Talvi no definió con exactitud qué entiende por populismo, es obvio que se refería a políticos sin propuestas serias, razonadas y posibles. Durante su presentación, el auditorio pensó de inmediato en José Mujica, aunque nadie lo nombró. Y en efecto, el rótulo de populista le viene como anillo al dedo al candidato del MPP en las elecciones internas del Frente Amplio ya que su discurso se caracteriza por su ambigüedad, su capacidad de entrar en contradicciones con sus dichos anteriores y su tendencia a la demagogia.

Ambiguo es, sin duda, alguien que habla planteando siempre algunas alternativas, pero sin definirse por ninguna de ellas; o peor aun, haciendo afirmaciones que se ponen en duda al final de la misma frase.

Las contradicciones de Mujica -"como te digo una cosa te digo la otra"- son conocidas desde los tiempos en que era un parlamentario más y no un candidato presidencial.

En cuanto a su tendencia a la demagogia, atributo esencial del líder populista, esta campaña lo muestra en todo su esplendor.

En materia de seguridad, Mujica oscila entre la debilidad como respuesta ante el delito hasta la grosera apelación de encarcelar sin más a los drogadictos. En materia económica, según sea el público, tanto acuña un lenguaje marxista sobre los medios de producción como exhorta a los empresarios a ser aun más capitalistas. En política internacional sus vaivenes confunden a todo el mundo ya que por un lado comparte la idea del "más y mejor Mercosur", mientras por otra, habla de comerciar con quien convenga, le guste o no a nuestros socios del Mercosur.

Todo dicho, claro está, según quien lo escuche. Típico de un populista.

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