El gobierno decidió promover la fabricación de unidades de transporte colectivo de pasajeros a partir de la importación de kits para armado de chasis y carrocerías en el país.
Según el decreto publicado por el Ejecutivo, "en el marco de la nueva realidad internacional existe interés prioritario" en instrumentar políticas "que estimulen la inversión productiva" y que deriven en un incremento en las fuentes de trabajo.
Los beneficios serán tanto para los vehículos que se vendan en el mercado local como para los de exportación, de forma que se incentiva la radicación de empresas extranjeras interesadas en instalar plantas armadores de ómnibus.
Según el decreto, las autopartes que compongan el kit deberán requerir valor agregado local a través de tareas de soldadura, pintura y ensamblado final. Por ello exigen que en el primer año la fabricación incluya un 5% de contenido local, en el segundo año un 10%, en el tercero 15%, en el cuarto 20% y a partir del quinto año un 25%.
El grado mínimo de desarme obligatorio de autopartes exigido será chasis con motor y carrocería. En el primer caso se considerará parte del kit cuando no incorpore elementos de carrocería. En el segundo los elementos deberán importarse desarmados para soldarse en plantas locales. Otra condición es que los vehículos deberán cumplir las exigencias técnicas de protección ambiental.
Ahora solo resta que los ministerios de Industria y Transporte regulen la habilitación de las plantas armadoras.