El intendente de Montevideo Ricardo Ehrlich comunicó ayer al Sindicato Único y Autónomo de los Trabajadores del Taxi (Suatt) su aprobación al bloqueo -por parte de los choferes- de la puerta trasera izquierda de los vehículos.
Hoy, la Intendencia se reunirá con la Patronal del taxi, a la que le planteará la aspiración de los trabajadores de utilizar el alzacristales eléctrico en la misma puerta. En caso que los empresarios acepten el planteo, y la Intendencia lo homologue, el Suatt levantaría el paro que viene afectando el servicio en el horario nocturno.
"El punto más vulnerable del chofer es la parte trasera izquierda, cuando se baja el pasajero y aborda al conductor por ése lado", dijo a El País el secretario general del Suatt, Sergio Pereira.
Mientras tanto, la Intendencia continúa adelante con el control técnico vehicular a la flota de taxis de Montevideo.
De los aproximadamente 300 vehículos que ya pasaron por la inspección, la mitad de ellos -los más modernos- ya tenían incorporado el alzacristales eléctrico y las trabas en las puertas traseras.
"Es algo que se debe resolver ahora, porque al haber empezado el control vehicular, si se retrasa mucho la decisión, van a ser muchos más los vehículos que tengan que pasar por la inspección", dijo Pereira.
CERO KILÓMETRO. El sindicalista recordó que estos elementos de seguridad se encuentran "en todos los cero kilómetro" que están ingresando al país.
Y dijo que el sindicato aspira a que las futuras renovaciones de flota sean con coches "con mayor comodidad para los usuarios y mejores condiciones de trabajo para los choferes".
En caso de aprobarse el alzacristales eléctrico, aquellos vehículos que hicieron el control técnico vehicular y no lo tienen, deberán volver a ser inspeccionados.