Woodstock, el renacimiento de los hippies

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GUILLERMO ZAPIOLA

Ha sido una de las películas más aplaudidas en la sección competitiva del recién terminado festival de Cannes. Según las reacciones cosechadas, la comedia "Taking Woodstock" confirmaría una vez más la versatilidad del director Ang Lee.

El cineasta chino, definitivamente radicado en Hollywood, ha demostrado que puede pasar de la adaptación de Jane Austen (Sensatez y sentimientos) a un cómic (Hulk) y de la historia de amor `gay` de Secreto en la montaña a la crónica de sexo y guerra de Crimen y lujuria, que se encuentra actualmente en cartelera. Lo llamativo es que esos cambios de tema, estilo y tono no han derivado casi nunca en la impersonalidad o la rutina: no es de los que hacen "cualquier cosa" y a la larga casi nunca importa (digamos, Ron Howard). Cada film de Lee puede ser distinto, pero la mayoría de ellos tienen un real interés.

Taking Woodstock se basa en las memorias de Elliot Tiber (interpretado por Demetri Martin), un joven diseñador de interiores del Village neoyorquino que para ayudar a sus padres (Henry Goodman, Imelda Staunton), dueños de un muy venido a menos motel del pueblo de Catskill, se convirtió en una pieza clave para la concreción de los tres días de "sexo, paz y amor" de un concierto que reunió a decenas de músicos, miles de aficionados, y pasó a la historia. Para conseguir algo de dinero, Tiber se puso en contacto con los organizadores del evento y les ofreció un espacio donde actuar.

GENERACIONES. Quienes han visto el film lo ha ubicado entre la comedia negra y el falso documental (donde no falta una secuencia "lisérgica"), y han destacado no solamente sus calidades de fotografía a cargo del francés Eric Gautier, sino también a las virtudes de una edición que apela a veces a la "pantalla partida" (la "split screen" que estuvo de moda a fines de los sesenta y que también fuera usada en el célebre documental que Michael Wad-leigh dedicara en 1970 al concierto de Woodstock. A veces, el film de Lee hace coinci- dir hasta cuatro imágenes simultáneas.

Interpretada por un elenco donde asoman entre otros (además del mencionado Martin) Emile Hirsch, Eugene Levy, Paul Dano, Dan Fogler y Liev Schreiber, Taking Woodstock entrecruza la historia individual de un muchacho a quien las circunstancias obligan a convertirse en un adulto con una crónica generacional sobre un agitado momento de la historia de los Estados Unidos: las movilizaciones contra la guerra de Vietnam, el giro conservador en Washington a partir de la llegada a la Casa Blanca de Richard Nixon.

En los corrillos del festival ya están diciendo que luego de dos Leones de Oro en Venecia (por Secreto en la montaña y Crimen y lujuria) sería hora de que a Ang Lee le dieran también una Palma de Oro en Can-nes, pero faltan varios días para que el concurso termine, y más vale no adelantarse. También el film Un prophet, de Jacques Audiard, ha recibido muchos elogios, de modo que se presenta como un serio competidor.

Entre tanto, Ang Lee parece no perder la calma. En la conferencia de prensa ofrecida antes de la presentación de su película en Cannes, el cineasta explicó que su objetivo era volver a hacer comedia luego de seis tragedias consecutivas (es probable que considere que Hulk era también una tragedia; en todo caso, eso es lo que opinan muchos de los seguidores del cómic original).

Lee, nacido en 1954, vivía en Taiwan cuando vio por televisión por primera vez las imágenes del recital de Woodstock, y recuerda que en ese momento los periodistas taiwaneses lo describieron como "la invasión hippie". Hoy razona que aquel acontecimiento adquirió con el paso de los años un significado simbólico, el de la pérdida de la inocencia de una generación que perseguía una forma pacífica de convivencia".

Crítico. El director ha recordado también haber visto por primera vez Woodstock, la película de Wadleigh, en los años ochenta, en un cine de Nueva York, y ahora está convencido de que dista de reflejar lo que ocurrió realmente en esos tres días. Según él, se ha glorificado y "romantizado" en exceso a Woodstock, pero eso es algo que solamente lo entendió al hacer su propia película. "Cuando enfrenté el material me di cuenta, por ejemplo, que todo eso del millón de personas no podía ser", dice. Simplemente, no había espacio suficiente. Lee conoció a Eliot Tiber en San Francisco cuando estaba promoviendo Crimen y lujuria, y recibió el libro de manos del autor. Lo leyó, le pareció divertido y se lo entregó a su frecuente productor y libretista James Schamus, con quien ya trabajara en Pushing hands (1992), Banquete de bodas (1993), Comer, beber, amar (1994), La tormenta de hielo (1997), Cabalgando con el diablo (1999), El tigre y el dragón (2000), Hulk y Crimen y lujuria. Se pusieron rápidamente de acuerdo en que allí había material para una película, y que el más interesante era el que tenía que ver precisamente con Wood-stock (las memorias de Tiber abarcan un lapso más amplio). El resultado empezará ahora a verse por el mundo.

Otro artista muy activo

Eliot Tiber nació en Bensonhurst, Brooklyn, Nueva York, en 1935. Tenía veinte años cuando su familia se mudó a White Lake, Bethel, donde compró el motel El Monaco. En los años sesenta llevó una suerte de doble vida, trabajando con sus padres en el motel, desempeñándose como presidente de la Cámara de Comercio de Bethel y al mismo tiempo participando en las movilizaciones del "poder gay" que condujeron a varios encontronazos callejeros con la policía en 1969, incluyendo el célebre "motín Stonewall" (28 de junio de ese año) de cuya fecha deriva el Día del Orgullo Gay.

Además de alquilar el motel y sus alrededores para que allí se celebrara el festival de Woodstock, Tiber es autor de otros libros (el primero de los cuales, "High Street", fue llevado al cine en Francia, con libreto propio), y enseña o ha enseñado escritura creativa en la New School University, artes en el Hunter College, e historia del diseño artístico en el New York Institute of Technology.

Estrella que nace

"Taking Woodstock" puede constituir también el verdadero lanzamiento estelar de su protagonista Demetri Martin (Nueva York, 25 de mayo de 1973), quien viene de la televisión, donde trabajó fundamentalmente como escritor para el Late show of Conan O`Brien (134 episodios entre 2003 y 2004) y tiene actualmente su propio programa (Important Things with Demetri Martin). Ha hecho también algunas cosas como actor en cine y televisión, pero el film de Lee parece su verdadera primera gran oportunidad.

Un director de intereses muy dispares

Sensatez y sentimientos - 1995

Tras una serie de films más "étnicos", Ang Lee sorprendió con esta elegante adaptación de una novela de Jane Austen. El material y el elenco eran por cierto muy "british", pero acaso no estaban tan lejos de otros films de Lee, con su tema de la gran comedia de los usos sociales.

El tigre y el dragón - 2000

Una película de "artes marciales y ensayo", se ha dicho. Los amantes del estricto cine de acción oriental le objetaron demasiada filosofía, pero esa era parte de la intención. Un espléndido, refinado film de aventuras por detrás del cual corría una reflexión sobre la condición humana.

Secreto en la montaña - 2005

La película de los "cow-boys gays" que le valió a Lee un Oscar como mejor director. Relato de Anne Proulx, alargado para el cine y defendido por las finezas de dirección de Lee y las calidades de su elenco, empezando por Jake Gyllenhaal y el prematuramente fallecido Heath Ledger.

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