Clínicas atiende pacientes en habitaciones destruidas

Abandono. La humedad es una presencia constante

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PABLO MELGAR

"Ruinoso" es el término que los usuarios y funcionarios del Hospital de Clínicas usan a menudo para definir las condiciones edilicias en que viven. Lo que fue un centro de excelencia para la formación médica está reducido a su mínima expresión.

Quien recorre el Hospital de Clínicas no puede creer que se le destine la cuarta parte del presupuesto universitario.

"El hospital parece detenido en el tiempo, hace 35 años que vivo acá y no he visto cambios", comentó un vecino de la zona del Parque Batlle.

El deterioro de la fachada de la enorme mole de 100 mil metros cuadrados, que consume el 24% del presupuesto de la Universidad de la República, preocupa a los vecinos pero no a los pacientes ya que tienen que padecer sus enfermedades en medio de salas ruinosas.

Los pisos 7 al 11 funcionan como salas de internación para unas 400 personas. Es crítica la situación de los servicios higiénicos destinados a las personas internadas y funcionarios, no funcionan las cisternas, hay muchas pérdidas de agua y algunos baños están clausurados. Según cifras del propio hospital, más de 300 baños requieren de una pronta reconstrucción.

Recientemente, una resolución de la Comisión Directiva del Clínicas decidió suspender la reconstrucción de los servicios del Centro de Tratamiento Intensivo (CTI), para destinar medio millón de dólares a obras de recuperación de los baños del hospital.

En una primera mirada, se puede observar que en algún momento el servicio hospitalario pudo alojar a más usuarios, puesto que en sus enormes espacios se muestra el abandono de varios sectores del edificio.

Algunas salas son ocupadas por chatarra hospitalaria a pocos metros de las que son usadas por pacientes. A su vez, desde los pasillos centrales se puede ver que algunos de ellos conviven en lugares de dudosa higiene, separados entre sí por apenas por una cortina.

La humedad es una presencia constante en el edificio, es muy común encontrar paredes "descascaradas" y algunos elementos metálicos corroídos por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento adecuado.

Tras la decisión de los funcionarios de recortar los servicios hasta alcanzar los estándares internacionales en la atención de enfermería, se pueden encontrar camas y otros implementos en los pasillos del nosocomio o en algunas de las tantas habitaciones abandonadas.

Los enfermeros, médicos y estudiantes deambulan por el edificio munidos de mucho abrigo.

Los familiares de los pacientes deben llevar varias frazadas para los internados y para ellos mismos para tolerar las bajas temperaturas que deben padecer en las larguísimas horas de espera, según comentaron a El País algunos acompañantes de enfermos internados.

El ascenso a los pisos superiores se puede realizar mediante un grupo de ascensores, (que varios de ellos no están operativos) o por escaleras caracol cuyas paredes presentan escrituras y hasta "pegatinas" con reclamos de estudiantes y funcionarios.

Cenaque Mientras que la estructura hospitalaria en general presenta graves deficiencias, en los pisos 12 y 13 funciona el Centro Nacional del Quemado (Cenaque) un servicio manejado por la Facultad de Medicina y el Ministerio de Salud Pública. Según varias fuentes del Clínicas, se trata de un "oasis" tecnológico y profesional ya que presenta un buen nivel en materia de atención a los usuarios. El Cenaque es un centro de referencia en su especialidad.

Obras Hasta el momento, se realizaron algunas obras con la donación de US$ 17 millones por parte de Venezuela, en el Departamento de Emergencia, la remodelación de la Unidad de Trasplante, el arreglo de ventanas y azoteas, la colocación de una rampa y la refuncionalización y modernización de las escaleras y el primer piso.

Entre las obras que están en proceso se encuentran los ascensores, la cocina, el Departamento de Oncología, el Centro Cardiovascular y todo el recambio de ductos y anillos del hospital, que desde su construcción a mediados del siglo pasado no habían sido renovados.

El financiamiento del centro hospitalario está inmerso en una polémica interna en la Universidad ya que algunos sectores sostienen que debe pasar al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) y otros que se debe reforzar el presupuesto para alcanzar las mejoras.

El decano de Medicina, Felipe Schelotto, es la única autoridad que formula declaraciones y lo hizo para solicitar una partida de $ 50 millones para poder culminar el año.

La lentitud que siempre estuvo

En la historia del Clínicas, nada es rápido. Pasaron 66 años entre que Pedro Visca en 1887, entonces decano de la Facultad de Medicina, propuso instalar un hospital universitario, hasta su fundación. Recién en 1926 se sancionó una ley que habilitó su creación y en 1953 comenzó a funcionar. Antes de la inauguración surgió una disputa entre el Ejecutivo de la época y la Universidad por el control de las instalaciones.Los obreros que habían trabajado en la construcción del edificio pasaron a integrar la plantilla del hospital.

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