Washington | El presidente estadounidense Barack Obama promulgó ayer una reforma de la reglamentación de tarjetas de crédito, destinada a proteger a los usuarios de prácticas predatorias y altas tasas de interés, pese a protestas de las instituciones del sector. "Las deudas de tarjetas son con frecuencia una calle flechada (...) Es fácil entrar, pero casi imposible salir", precisó el mandatario al firmar la ley.
La norma, que entrará en efecto dentro de nueve meses, prohibirá a las compañías dar tarjetas de crédito a menores de 21 años a menos que demuestren estar en condiciones de saldar sus deudas, o que tengan un progenitor o tutor que comparta la responsabilidad. También de acuerdo con la ley, un cliente tiene que tener un atraso de un pago mayor a 60 días antes que le aumenten los intereses en el balance siguiente. E inclusive entonces, el prestamista deber restablecer la previa tasa si el dueño de la tarjeta paga el saldo mínimo a tiempo durante los siguientes seis meses. Los consumidores también tendrán que recibir una noticia con 45 días de anticipación y una explicación antes que suban las tasas de interés.
Hay unos 700 millones de tarjetas en circulación en EE.UU., dos tarjetas per capita. Y muchos tienen varias deudas. Según la reserva federal, las deudas por estas son de 2.500 billones de dólares. Y eso no incluye hipotecas de viviendas. AP y AFP