Los trabajadores del País Vasco estaban llamados este jueves a una huelga general, con grandes connotaciones nacionalistas, para protestar por la crisis, dos semanas después de la llegada al poder en la región de los socialistas, constató AFP.
La movilización fue convocada por sindicatos nacionalistas e independentistas vascos, principalmente Ela (nationalista de izquierda) y Lab (independentista cercano a Batasuna, el ilegalizado brazo político de ETA) mientras que los grandes sindicatos españoles no apoyaron la iniciativa.
La jornada de protesta se ha visto marcada en esta región industrial española por varias manifestaciones que reunieron a miles de personas en Bilbao, capital económica del País Vasco, con el lema "contra el chantaje patronal", informó un fotógrafo de AFP.
Entre un 10 y un 20% de los trabajadores han seguido la huelga, según el gobierno regional, mientras que la patronal vasca Confebask calificó la movilización de "fracaso total" adjudicándole un nivel de participación del 12%.
Ela, en cambio, dice en un comunicado que la huelga "ha tenido un amplio seguimiento", sin dar cifras.
Lab y Ela rechazaron que hayan convocado esta huelga contra el nuevo poder socialista, subrayando que esta movilización contra "la destrucción de empleo" causada por la crisis, había sido decidida a finales de marzo, mucho antes de que el socialista Patxi López, fuese nombrado nuevo presidente regional.
No obstante, desde que López asumió a principios de mayo sus funciones como el primer jefe de gobierno vasco no nacionalista, los dos sindicatos se han mostrado muy críticos respecto al nuevo ejecutivo.
López, que sucedió el 5 de mayo al nacionalista Juan José Ibarretxe, del Partido Nacionalista Vasco (PNV, centro-derecha), a la cabeza de ejecutivo regional, criticó esta huelga "con componente político", que se ha beneficiado del "apoyo del abertzalismo (independentistas) radical", cercano a ETA.
Al contrario que su predecesor soberanista, López es favorable a que se mantenga el actual estatuto de autonomía del País Vasco y rechaza cualquier negociación política con la organización separatista armada vasca ETA, incluso aunque abandone la violencia. (AFP)