El presidente de la República, Tabaré Vázquez, vetó la ley que consideró accidente laboral todo incidente que se produce camino al lugar de trabajo. Vázquez entiende que esta ley es "inconveniente" porque su cobertura "es de muy difícil administración y encarece el seguro de forma notoria".
Inmediatamente de aprobada esta ley, el presidente del Banco de Seguros del Estado, Gustavo Vilaró, había advertido a El País que la norma provocaría un alza en los precios de las pólizas. El BSE tiene el monopolio de los seguros laborales.
La ley fue iniciativa del diputado blanco Gonzalo Novales, que en 2006 presentó un proyecto a partir de un accidente de un empleado de la planta de Conaprole en Mercedes, que falleció cuando cayó de su moto camino al trabajo. En este caso el seguro no cubrió el accidente porque ocurrió fuera de la fábrica. "Hay miles de casos como ese", aseguró Novales. De todos modos, en los últimos años la jurisprudencia ya ha dado derecho a indemnización en ciertos casos, aunque el accidente sea fuera del trabajo.
A fines de 2007 el proyecto fue votado en Diputados y luego durmió un año entero en el Senado, donde finalmente fue sancionado el 6 de mayo tras la presión del Pit-Cnt y con el voto en contra de dos senadores colorados, Isaac Alfie y Julio María Sanguinetti.
La nueva norma modificó la ley de seguros de accidente de trabajo, que había sido acotada en 1989 por el gobierno de Sanguinetti para evitar abusos. En aquel momento se decidió que sólo es accidente laboral si el obrero está fuera de la empresa cumpliendo "una tarea específica ordenada por el patrono", si la empresa costea el transporte del trabajador o si el acceso al lugar de trabajo ofrece "dificultades especiales".
Si los legisladores pretenden levantar el veto, deberán convocar a la Asamblea General antes de 30 días y mantener la ley con los votos de tres quintos de los miembros presentes.