El exorcismo de Gary Oldman

 20090514 600x403

Matías Castro

David S. Goyer es el director y guionista que más se ha especializado en el tema de cómics llevados al cine en Hollywood. Ha logrado mejores resultados como guionista que como director. Basta comparar su trabajo en la última Batman, coescrita con los hermanos Nolan con su labor como director en Blade: Trinity, también basada en una historieta. Para el caso, La profecía del no nacido es su primera película de terror, escrita y dirigida por él y demuestra que algunas combinaciones en la industria del cine no son muy productivas.

Si bien esta película de terror seguramente cumplirá su cometido asustando a unas cuantas con lo sobrenatural y emocionando a unos cuantos con las escenas en que la protagonista se pasea en ropa interior, tiene algunos inconvenientes. Para comprobarlos, es necesario remitirse a las combinaciones de la industria del cine señaladas antes: influencia del reciente cine de terror japonés, un productor como Michael Bay y un director como Goyer. Como resultado de la sumatoria de estos tres elementos surge una producción efectiva para público joven mayormente formado por la MTV y que solo haya visto películas mainstream de terror. Es decir, una producción para una buena cantidad de gente. Eso es lo que calcula el productor Michael Bay, hombre que ha hecho mucho dinero en el cine. La influencia japonesa se nota en unas cuantas escenas y la mano de Goyer también se ve cuando la trama avanza a toda velocidad sin detenerse en detalles.

La profecía del no nacido

Ficha

EE.UU. 2009. Título original: The Unborn. Director: David S. Goyer. Guión: David S. Goyer. Música: Ramin Djawadi. Fotografía: James Hawkinson. Elenco: Odette Yustman, Gary Oldman, Meagan Good.

Atención a...

Lo que rescata la película es la actuación de Gary Oldman, que tomará de sorpresa a algún desprevenido. Si bien se nota que actúa en piloto automático, levanta considerablemente el film en el momento en que se pone en acción.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar