El Índice Líder de Ceres que mide el nivel de actividad cayó 2,4% en marzo frente al mes anterior y acumuló seis meses de caídas consecutivas.
Se trata de la mayor contracción del índice en los últimos seis meses en que había disminuido 0,19% en octubre, 0,64% en noviembre, 1,65% en diciembre, 2,34% en enero y 2,32% en febrero.
Con el dato del Índice de diciembre ya se habían completado los tres meses consecutivos de caídas que permiten confirmar un quiebre en la tendencia creciente de la actividad económica.
Previo a la primera caída del Índice que se produjo en octubre de 2008, el mismo había registrado casi seis años de aumentos consecutivos. Por lo tanto de mantenerse las relaciones históricas de evolución del Índice con el PIB, la actividad económica "se habría contraído en el primer trimestre de 2009 y probablemente también lo haga en el segundo trimestre", según Ceres.
La forma de medición no permite determinar ni la profundidad ni la duración de la posible contracción de la actividad económica.
Tanto dentro del Ministerio de Economía y Finanzas como los analistas privados coinciden en que la actividad cayó en el primer trimestre del año.
En lo que no coincide el gobierno es sobre la evolución de la actividad en el segundo trimestre. El subsecretario de Economía, Andrés Masoller, dijo a El País que en el segundo trimestre esperan "estabilidad" en el nivel de actividad.
La caída del Índice se produjo dado que la mayoría de las variables que lo componen evolucionaron desfavorablemente, lo que, según Ceres, constituye una "debilidad adicional".
La contracción del indicador se explica por la evolución de las variables internas, especialmente, por la caída de la demanda de bienes intermedios. Entre los factores externos se destacó el comportamiento contractivo de las economías de la región.