Esta iniciativa nace por un acuerdo entre la Junta Nacional de Droga y la Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarias y Centros de Recuperación. La idea es contribuir a la inserción social y laboral de los adictos.
El programa del curso de ayudante de panadero que se dictará consta de módulos teórico-prácticos, de entre 90 y 120 días. Una vez culminados y aprobados satisfactoriamente permitirán la obtención del Certificado de Aptitud Técnica de Ayudante de Panificación.
La Dirección Nacional de Cárceles, Penitenciarias y Centros de Recuperación, se comprometió a generar espacios académicos así como seleccionar un equipo docente.
El curso se dictará para grupos de 10 a 14 alumnos por cada centro y se desarrollará entre los meses de mayo y noviembre de 2009, con un mínimo de tres docentes, para la totalidad de los cursos. El método y la carga horaria serán de acuerdo a la disponibilidad de los docentes y de las instituciones donde se dictarán los cursos.
La encargada de Cooperación Internacional y Proyectos de la JND, María Herrera, explicó que se trata de un proyecto piloto, pero que la intención es, que una vez culminada la primera instancia, se pueda instalar definitivamente esta experiencia de reinserción.
Asimismo, añadió que la capacitación y la certificación en el oficio de "Ayudante de Panadero", brinda una importante oportunidad de inserción laboral, a partir de la generación de habilidades específicas para el trabajo y explicó que el curso está diseñado de igual forma que los impartidos por la UTU.
Por otra parte, el Subsecretario del Interior, Carlos Bernal, indicó que tanto como integrante del Poder Ejecutivo como a nivel personal, está convencido de que se trata de una muy buena iniciativa. El jerarca afirmó que para poder efectivizar el enunciado de que tanto a reclusos como a liberados, se les deben brindar oportunidades de trabajo, primero se debe avanzar en los procesos de formación, y luego insertarlos en el mundo laboral.