SAn José | José Luis Alvarez
Alrededor de cien trabajadores y algunos vecinos de las colonias Santín Carlos Rossi y Bernardo Etchepare, manifestaron ayer su rechazo al proyectado traslado de 150 reclusos al primero de esos establecimientos.
De esta forma, se materializó el malestar que desde hace varios días se ha verificado en las citadas dependencias y en las poblaciones cercanas, ante el trasladado anunciado días atrás por la ministra del Interior, Daysi Tourné, y que provocó una multitudinaria asamblea en Pueblo Ituzaingó, con vecinos de Pueblo Nuevo, Santa Lucía y 18 de Julio, Capurro, entre otras localidades de la zona.
En el marco de esa protesta, vecinos y trabajadores interceptaron el 4 de mayo, en ocasión de inaugurarse la nueva cárcel de San José, a la ministra de Interior, a la que entregaron cientos de firmas manifestando el rechazo al traslado de presos a la colonia Santín Carlos Rossi.
Ayer, unos cincuenta trabajadores, del turno que finalizaba su labor a la hora 14, iniciaron la marcha con pancartas, hacia la vecina ciudad de Santa Lucía, distante 5 kilómetros del lugar.
Por el camino se fueron sumando funcionarios de otros turnos y vecinos de la zona, hasta totalizar un centenar de manifestantes que aplaudiendo y portando carteles arribaron una hora después a la Plaza Tomás Berreta de la ciudad canaria.
Allí hicieron uso de la palabra el sindicalista Alcides Chiazzaro y el médico Manuel Santiviago, rechazando el posible traslado de reclusos, y se dio lectura a una proclama al respecto.
En la misma se indica que "el centro asistencial padece un lamentable estado en todos los órdenes, no tiene ambulancias, faltan funcionarios, no hay calefones funcionando, no hay sillas de ruedas, la orina de quienes se alojan en la parte superior corre por las paredes, y sin baño, ni vestuario para los trabajadores se está prestando funciones".
Los trabajadores también indican que si bien tienen experiencia en la función, algunos con muchos años de labor, "no están preparados para atender a la población carcelaria que pretende insertar en la Colonia", y aclara que "si bien todos los componentes de la sociedad estamos de acuerdo en descongestionar las cárceles, no se puede mirar sólo las plantas físicas libres para hacerlo. Hay que ver qué trastornos se pueden causar y si no violamos lo derechos de quienes no pueden decidir."
"Por lo tanto, nos oponemos rotundamente a que existan apreciaciones tan facilistas y en estas condiciones nos negamos a aceptar el traslado de pacientes de cárceles, como se está anunciando", dice la declaración.