E.D.
La B´nai B´rith hizo un balance muy positivo de la primera visita a su sede del precandidato oficial del Frente Amplio (FA), José Mujica.
El presidente de la institución, Enrique Jinchuk, consideró que en el encuentro del martes "se derribaron paradigmas, mitos y preconceptos de ambos lados".
"Mujica nunca había estado en B`nai B`rith y oficialmente nunca había estado participando en ninguna actividad de la colectividad judía. Por lo cual, la de ayer (por el martes) fue una ocasión muy especial, me parece que tanto para él como para nosotros, los integrantes de la institución", declaró Jinchuk a El País.
"Cuando hay desconocimiento se producen barreras que muchas veces no tienen que ser tales, pero mientras no se produce un diálogo esas barreras continúan", añadió.
Jinchuk recordó que la institución que preside tuvo un contacto con el diputado de la CAP-L Luis Rosadilla, quien fue el único legislador que concurrió a la cárcel de mujeres cuando la B`nai B`rith hizo una donación a ese centro de reclusión.
Posteriormente, Rosadilla fue invitado y concurrió a la sede de la institución, donde mantuvo una extensa charla y "fue la misma sensación que tuvimos con Mujica, de poder tirar abajo mitos y preconceptos", consideró Jinchuk.
Respecto a si el pasado guerrillero de Mujica y la posición del Frente Amplio a favor de la causa palestina pudo incidir en ese distanciamiento previo con el dirigente tupamaro, Jinchuk afirmó que "en el imaginario colectivo de la gente el hecho que el senador Mujica haya tenido el pasado que tuvo y que él no niega, levanta ciertas barreras y crea mitos". Al igual que "el hecho que sectores de su partido sean afines a una determinada causa palestina".
Para Jinchuk, las alusiones a Medio Oriente de Mujica en el encuentro con la B`nai B`rith "fueron bastante equilibradas y mucho no puedo decir, porque él no dijo mucho tampoco".
En su discurso del martes, Mujica afirmó que "siempre hay un antisemitismo latente, desgraciadamente, en la sociedad" y que el pueblo de Israel "está en una situación de desafío permanente".
Agregó que hay una "radicalización de parte del mundo árabe y también, no es para menos, de Israel y su gente". Para Mujica, "todos reconocen la necesidad de la existencia de una nación palestina y de la nación judía. Pero de ahí a que podamos desmantelar todo ese reguero de odio, parece que le queda grande a esta humanidad".
Consideró que el tema "tiene que tener una salida de carácter político, donde cada cual tenga su lugar".