Buenos Aires | Armando Lucero, el argentino acusado de violar a su hija durante 27 años, con quien tuvo siete hijos, reconoció ayer los cargos por "abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo", aunque se negó a declarar ante el juez. El hombre de 65 años sí habló con la prensa y reconoció que se equivocó "en todo".
"Me arrepiento... No quiero vivir más", agregó Lucero a los periodistas que lo esperaron a la salida del juzgado, según citó ayer el portal web del diario Clarín.
El fiscal Marcelo Gutiérrez del Barrio señaló tras el interrogatorio que Lucero "se abstuvo a declarar" y agregó que recibiría la pena "máxima legal, 50 años".
Lucero comenzó a ser investigado seis meses atrás cuando su hijo mayor, que no vivía en las casa del horror en Mendoza, lo denunció ante dos legisladores provinciales que luego dieron parte a la justicia.
El presidente de la comisión de Derechos de la Cámara de Diputados, Ricardo Puga, señaló ayer: "El hijo había hecho otras denuncias que no tuvieron eco. Una de las razones es que al tratarse de un delito de instancia privada debe ser denunciado por la víctima". La hija, de 35 años -violada desde los 8- al principio no quiso hacer la denuncia. Fue convencida por las autoridades advirtiéndole que su hija mayor, de 19 años y concebida con su padre, corría el mismo riesgo que ella. Agencias