WASHINGTON AP Y ANSA
El presidente Barack Obama hizo bromas sobre sí mismo y acerca del orden establecido en Washington, durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, el sábado. También aprovechó, entre chistes, para criticar los métodos contra el terrorismo de la anterior administración de George W. Bush.
La cena solidaria, por la que se cobraron 200 dólares por comensal, atrajo a muchas personalidades ajenas a Washington. Entre los asistentes figuraron Natalie Portman, Sting, Mariska Hargitay, Steven Spielberg y Jon Bon Jovi.
Obama habló a ratos seriamente, pero también hizo comentarios jocosos sobre su uso frecuente del teleprompter y acerca de la inclinación del vicepresidente Joe Biden a hablar con demasiada franqueza. Además se preguntó: "¿Qué haré en los próximos 100 días? Estoy pensando seriamente en perder la calma...", se respondió apresuradamente.
Los republicanos también fueron el blanco de los chistes. Obama dijo que el ex vicepresidente Dick Cheney no pudo ir a la cena, porque escribía sus memorias, tituladas "Cómo balear a los amigos e interrogar gente". Fue una referencia al apoyo de Cheney a técnicas cuestionables de interrogatorio en Guantánamo y al disparo que le dio, de manera accidental, a un compañero de cacería. Obama abordó también algunos temas con seriedad y habló de los problemas por los que atraviesa la industria de la prensa escrita. Elogió además a los periodistas por llamar a cuentas a los funcionarios gubernamentales.
También estuvo presente el piloto Chelsey "Sully" Sullenberger, considerado un héroe después de que acuatizó un avión comercial en el Río Hudson sin que ningún ocupante muriera, así como Richard Phillips, retenido como rehén por los piratas somalíes después de que fue atacado su carguero.
Reacción
Un día después de las bromas de Obama el ex vicepresidente Dick Cheney defendió una vez más ayer los métodos de interrogatorio empleados durante la era Bush, considerados como torturas, por considerar que habían permitido "salvar miles de vidas". "Estoy convencido, absolutamente convencido, de que hemos salvado miles, quizás centenas de miles de vidas", dijo Cheney a la cadena CBS.