Jueces dicen que hay presiones

Jueces de Menores reciben "presiones" por parte de jerarcas de gobierno para no remitir a tantos menores con medidas privativas de libertad, dijeron a El País fuentes judiciales.

"No podemos enviar a la casa a un menor rapiñero", explicó un magistrado.

Al continuar con este ritmo de procedimientos, el sistema colapsará a corto plazo, ya que los egresos de jóvenes de los hogares de la Colonia Berro son menos que los ingresos.

Por el momento, el sistema se mantiene más o menos en pie con las fugas que se transforman en "válvulas de escape", según las fuentes. "Si los menores no se fugaran, sobrarían dos juzgados. Los remitiríamos por un año y medio y se terminaría el problema", dijo el juez.

Según la fuente, los menores infractores son unos 200 que participan en un círculo vicioso: rapiñan, son atrapados por la Policía, remitidos a un hogar, se fugan, delinquen y vuelta a empezar el ciclo.

El magistrado señaló que, en algunas oportunidades, el juez tiene una sentencia lista sobre un menor y cuando lo cita para trasmitirla, el INAU le informa que el joven se fugó. Es decir, las dinámicas de los escapes de los menores infractores supera a la velocidad de la burocracia del Estado.

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