El sindicato de trabajadores del taxi decidió anoche en asamblea mantener los paros nocturnos del servicio, hasta que no se llegue a una aprobación final, por parte del Ministerio del Interior, del sistema de bloqueo centralizado en los coches, según informó a EL PAÍS digital el dirigente Sergio Pereira.
Según el dirigente, la asamblea de ayer rechazó por insuficiente la propuesta de la patronal de sustituir lo que es el bloqueo central y el alza vidrios eléctrico por las láminas antigolpes en los vidrios delanteros.
Debido a esto, la gremial decidió trabajar únicamente a reglamento, y el servicio se verá afectado entre las 12 de la noche y las 8 de la mañana. La medida seguirá hasta que "tengamos una nueva respuesta de las autoridades", señaló Pereira.
La resolución se tomó basándose en tres hechos. El primero de ellos es que los abogados del SUATT "echaron por tierra la argumentación volcada por el ministerio del Interior sobre que la propuesta implicaba la violación de la libertad de tránsito de las personas".
La segunda razón es, según Pereira, que tanto la Intendencia de Montevideo como el ministerio del Interior habían aprobado la instalación de los elementos, y "no entendemos ni se explicó nunca el cambio de posición". En el caso de la IMM, distinguió el sindicalista, se admitió que hay limitaciones para instalar los sistemas, pero no dijo que estaba en contra.
Finalmente, el tercer hecho que llevó al sindicato a resolver la medida de protesta es que la propia IMM, por medio de su división de Tránsito y Transporte, envió circulares a los preemisarios de los taxímetros, en donde sostenían que tanto el alza cristales eléctricos y los intercomunicadores debían estar instalados para la próxima inspección.
"Algunas empresas ya instalaron todo hace 14 años", expresó Pereira, y agregó que en muchos coches el bloque centralizado se utiliza desde 1995, y "nunca hemos tenido un solo problema".
El dirigente sindical explicó además que los informes técnicos del ministerio del Interior eran a favor de la instalación de los nuevos sistemas, ya que ayudarían a controlar la cantidad de rapiñas a trabajadores del transporte.
Por su parte, el director de Tránsito de la IMM, Gonzalo De Toro, señaló a EL PAÍS digital que "lo de 14 años a esta parte ya fue, murió. Anoche acordamos unos puntos que son los que realmente valen".
El primero es que el asiento delantero de los vehículos no serán utilizados durante las 24 horas en caso de que no haya más de 3 pasajeros. " sólo si hay 4 personas se utilizará , de lo contrario, desde que sale el sol hasta que se pone no se abrirá", sostuvo De Toro.
En segundo lugar, las puertas delanteras estarán recubiertas con una lámina blindada para evitar cualquier acción externa hacia el conductor del taxímetro. En tercer término, todos los vehículos deberán contar con los intercomunicadores que hoy en día son obligatorios pero que muchos taxistas no respetaban. El intercomunicador es para que la comunicación entre el conductor y el pasajero sea posible sin necesidad de gritar.
El cuarto y último punto es que los 7 mil taxistas que hay en Montevideo participen obligatoriamente de un curso de seguridad que brindará la IMM a partir del 22 de mayo. De no ser así, dijo De Toro, "no habilitaremos más vehículos".
Con respecto al acatamiento del paro que realizarán todas las noches, Pereira señaló que la directiva del SUATT espera que esté cercano al acatamiento obtenido el miércoles de noche, cuando entre un 60 y 70% de la flota no trabajó.