Insólito capricho

Con una pequeñez que asombra, el subsecretario de Educación, Felipe Michelini ha utilizado la discrecionalidad de su jerarquía para obstaculizar todas las tareas que emprende, propone o le competen al Fiscal de Corte.

Es más, su actuación como número dos del ministerio sólo recoge comentarios en la prensa cuando escribe un nuevo capítulo en esta tarea de destrucción que afecta al normal funcionamiento del Poder Judicial.

Su absoluta falta de jerarquía profesional lo ha llevado a transformar el encono personal hacia el Dr. Rafael Ubiría en un asunto institucional.

Ahora acaba de bloquear las designaciones de fiscales antimafia. Se crearon dos Juzgados especializados, pero fiscalías, no. A Michelini no le gusta que Ubiría haga las cosas bien.

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