Las opiniones de la Iglesia Católica respecto a como debería proceder la ciudadanía a la hora de votar, no fueron bien recibidas en el Frente Amplio. En la oposición hubo distintas visiones sobre el pronunciamiento de los obispos.
En un documento aprobado por los obispos reunidos en Florida, la Iglesia Católica planteó analizar cuidadosamente a quién votar. Si bien el documento precisa que la Iglesia no hace "una propuesta político partidaria", y que "no avala ninguna en especial", sí se pronuncia en contra de leyes promovidas por el Frente Amplio como la interrupción del embarazo, la unión de personas del mismo sexo y la adopción por parte de parejas homosexuales.
"Que se metan en sus temas propios y en todo lo que ha sido su preocupación social como lo vinculado a la Teología de la Liberación, que es lo que nosotros realmente admiramos de la Iglesia en América Latina", dijo el secretario general del Partido Comunista, Eduardo Lorier.
En una línea similar se pronunció el senador de la Vertiente Artiguista, Mariano Arana. "Yo que tuve formación cristiana, que creo que me ha servido para toda mi conducta personal, voy a responder con una frase evangélica: dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César". En el Nuevo Espacio, el diputado Jorge Pozzi señaló: "la Iglesia tiene suficientes problemas internos como para andar marcándole a la gente qué hacer con su voto".
"La Iglesia Católica es una corporación que se maneja con determinados dogmas y no hay que asombrarse que una comunidad como esta apele a los dogmas para un pronunciamiento de ese tipo. Acá hay libertad de expresión para todo el mundo", opinó por su parte el presidente de Partido Socialista, el senador Reinaldo Gargano.
En la oposición, hubo distintas visiones. Pedro Bordaberry, precandidato colorado de Vamos Uruguay, compartió el contenido del documento, pero dijo que le parecía "muy malo que la Iglesia se meta en política". El precandidato de Unidad Nacional, Luis Alberto Lacalle, valoró el "prestigio" que tiene la Iglesia y consideró que en un país donde está separada del Estado, su pronunciamiento es "una opinión importante a tener en cuenta".
Por su parte, el precandidato del Partido Independiente, Pablo Mieres, consideró "correcto" que la Iglesia dé orientaciones relacionadas con su doctrina social.