PABLO ANTÚNEZ
Las trillas de arroz están prácticamente terminadas, sólo queda por levantar alrededor del 5% de las 170.000 hectáreas plantadas, estimándose que se finalice de cosechar, a más tardar, la semana que viene.
Según precisó el vicepresidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Pedro Quejeile, los rendimientos siguen altos y no bajan de "8.000 kilos por hectárea", lo que marcaría un nuevo récord nacional.
La ACA estima que el rendimiento promedio anual será muy similar al del año pasado donde se levantaron 7.950 kilos por hectárea; en cada zafra los arroceros uruguayos producen entre 1.100 y 1.200 millones de kilos de arroz cáscara.
A nivel país, en la historia del cereal el rendimiento general promedio fue de 4.229 kilos por hectárea, pero a medida que van pasando los años el cultivo mejora su eficiencia. De la mano de una investigación nacional, tecnología y experiencia, los arroceros uruguayos pasaron a ser los más eficientes del mundo y, en cada zafra, cuando son ayudados por el clima, mejoran sus rendimientos.
Según los datos la ACA, el rendimiento promedio de los últimos diez años fue de 6.648 kilos por hectárea, pero en los últimos cinco años se mejoró y llegó a 7.137 kilos/há.
"Seguir hablando de rendimientos de 8.000 kilos no es un disparate. Vuelve a ser una zafra buena", aseguró Quejeile a El País.
El clima ayudó mucho, porque desde que se comenzó a levantar el arroz en marzo, las trillas no pararon nunca.
El directivo aseguró que "el arroz que está quedando por trillarse está en buen estado. En este caso, son los arroces que nacieron más tarde, aquellos que hubo que regar para lograr que emergieran. Esos arroces están en muy buen momento de cosecha". Según Quejeile, "no hay arroces pasados y todos los cultivos tienen buena calidad", sostuvo.
PRODUCCIÓN. Mientras tanto, a nivel mundial, este año la producción estaría alcanzando un nivel histórico, cercano a los 660 millones de toneladas de arroz cáscara.
Según la ACA, el alza en el precio del producto a mediados del año pasado impulsó, en todos los países consumidores, el aumento de la producción para asegurar la soberanía alimentaria de sus poblaciones.
Por otro lado, los países con mayor consumo de arroz ante la presente crisis, seguramente van a incrementar la demanda del grano, pues al bajar el nivel de vida aumentan más las necesidades de este producto básico y tradicional en la canasta familiar.
En Vietnam -según los datos aportados por la ACA- se estima que la producción crecerá este año un millón de toneladas, llegando a 37 millones de toneladas.