Los inspectores de tránsito de Canelones están de paro desde ayer y hoy resolverán en asamblea las medidas a tomar tras las agresiones a golpes que sufrieron tres de ellos ayer. Uno terminó con dos puntos de sutura. Los fiscalizadores no descartan pedir custodia policial para trabajar, algo que era habitual hace algunos años.
El violento episodio de ayer ocurrió en la avenida Giannattasio. Según relato a El País el delegado sindical de la Costa, dos inspectores pararon a un coche y, de pronto, otro auto se detuvo detrás de él. Un hombre, visiblemente molesto, comenzó a increpar a uno de los dos uniformados. Le recriminó que cinco días antes había multado a su señora por exceso de velocidad. Y acusó al inspector de circular en una moto oficial en exceso de velocidad. El inspector le explicó que no podría haber hecho tal cosa, pero en una eventualidad de ese tipo, tendría una razón justificada.
La discusión comenzó a elevarse de tono, hasta que el municipal le pidió al hombre que esperara a que terminara con el coche que había detenido. Esto molestó profundamente al hombre que la emprendió a golpes de puño contra ambos, de acuerdo al delgado sindical.
Una vez en la comisaría, un tercer inspector llegó a conocer la suerte de sus compañeros. Allí, siempre según el relato del delegado gremial, apareció el padre del agresor que golpeó a este inspector. Los tres fueron a médico forense y a Salud Pública. Uno recibió dos puntos de sutura en el rostro.
Ayer los inspectores se declararon en paro por solidaridad con sus colegas. Y hoy tampoco realizarán las tareas porque sesionarán todo el día. Esto incluye paralizar los trámites de licencias de conducir. Ayer solicitaron una entrevista al director de Tránsito Marcelo Fernández. El jerarca dijo a El País que el episodio es una "muestra clara de la violencia que se vive en la sociedad manifestada a través de la intolerancia".
Los inspectores trabajan en pareja para "mayor seguridad" dijo el director de Tránsito Marcelo Fernández. La Intendencia también proporciona la representación legal cuando suceden este tipo de hechos. No obstante, el gremio no considera suficiente la medida. "No hemos descartado ninguna hipótesis" dijo el presidente de Adeom filial Ciudad de la Costa, Claudio Reymond, consultado por la eventualidad de volver a la guardia policial.
Hace un año, El País informaba sobre el petitorio que los inspectores habían hecho al director Fernández tras dos agresiones consecutivas. Un hombre amenazó a dos inspectores con un arma y, en el otro caso, un funcionario municipal que manejaba un camión le dio una paliza a un inspector que le llamó la atención por una infracción. Fue procesado sin prisión por "lesiones personales".