Intendencia accedió y las puertas tendrán cierre

La Intendencia Municipal de Montevideo accedió ayer al pedido del Sindicato Único de los Trabajadores del Taxi (Suatt) de colocar trabas en las puertas traseras de los automóviles y alzacristales automáticos. La medida se transformaría en "obligatoria" para la inspección vehicular anual que la Intendencia hará en el mes de junio a la flota, informó a El País el secretario general del Suatt, Sergio Pereira.

También la ministra del Interior, Daisy Tourné, respaldó las iniciativas de los trabajadores, que además reclamaron un carné de seguridad actualizado para todos los choferes.

Ayer, el director de Tránsito y Transporte de la Intendencia, Gerardo Urse, dijo a El País que no compartía la iniciativa de trabar las puertas a los pasajeros. Sin embargo, cuando el sindicato le expuso el proyecto, el jerarca cambió de opinión.

Según Pereira, la diferencia fue que se planteó un bloqueo "manual" y no "automático" de las puertas, que no solo serviría para evitar que un pasajero salga del vehículo, sino también para que alguien ingrese sin el consentimiento del chofer.

Por su parte, fuentes del Ministerio del Interior indicaron a El País que tras la reunión de la ministra Daisy Tourné con los dirigentes gremiales, Tourné se comunicó con Urse para pedirle que tomara en cuenta los planteos. "La ministra tomó como de recibo las preocupaciones del sindicato e incluso trasladó algunas inquietudes a la Intendencia Municipal", señalaron fuentes ministeriales

El sindicalista dijo además que la idea de suspender el servicio de taxi entre las 22 y las 6 quedó en "stand by". Y que aunque se trata de una medida "antipopular", será aplicada de continuar las rapiñas violentas a los taxis.

"De todos modos, no pasa por transformar los taxis en búnkers. Acá se precisan políticas de fondo, que si no están, esto va a continuar creciendo", destacó Pereira.

LOS RECLAMOS. El principal reclamo de los trabajadores, según contó el dirigente Juan Huerta, fue la instalación de las trabas de seguridad en las puertas y alzacristales eléctricos. Y a pesar de que significaría una pérdida para las empresas y de jornales para los trabajadores "si esta no se implementa a corto plazo, o sea en días, vamos a suspender los servicios nocturnos de 22 a 6 de la mañana", indicó el trabajador.

Otra medida que se está implementando son cursos especiales para entre 50 y 100 trabajadores, donde se desarrollará un protocolo de seguridad para los taximetristas. Está siendo redactado por el gremio y en los próximos días será presentado en Jefatura de Policía, que realizará sus aportes para luego comenzar con los cursos. "Así se tengan 30 años de taximetrista todos los que quieran trabajar en el taxi tendrán que hacerlo", comentó Huerta. Otro punto que se planteó es la deformación, en algunos casos, de los controles a taxis o piquetes que efectúa la Policía.

"Nosotros creemos que todas las medidas de seguridad, salvo estas dos que estamos pidiendo, ya están. Solamente que a veces se aplican mal o no se aplican. Los operativos de seguridad de la Policía muchas veces funcionan, pero nos encontramos con que en algunos casos los policías, por llenar rápidamente la planilla que controla los coches que pararon, detienen un taxi que no lleva pasajeros y le piden la cédula al taximetrista o incluso van a hacer los controles a una parada de taxis. Nosotros denunciamos estos casos y vamos a tomar el número de patrullero y lo vamos a informar a Jefatura porque sabemos que esa no es la orden impartida", expresó Huerta.

El tema fue abordado en la reunión con la ministra del Interior. Desde la cartera se planteó, asimismo, que muchas veces los radio operadores de taxis advierten de los piquetes policiales para que los conductores los eludan, con lo cual la medida pierde efectividad.

NOCTURNO. En cuanto a la exigencia del traba puertas y el alzacristales eléctrico que deja el control de las aberturas en manos del chofer, Huerta fue categórico.

"Dejaremos el servicio nocturno, como lo hicimos cuando reclamábamos la mampara. Es un reclamo que ya lo venimos haciendo desde hace un mes. El traba puertas protege a todos, no sólo al conductor", indicó Huerta. El dirigente gremial aseguró que todas las nuevas unidades traen esos dispositivos. "Lo que pasa es que las automotoras los sacan para abaratar los costos. Otro tema ligado a esto es que acá se compran coches particulares y se los usa como taxis. En todo el mundo estas unidades son especializadas con todos los dispositivos de seguridad que ya vienen de fábrica", dijo el representante sindical.

"Por otra parte, nos enfrentamos con la Intendencia que cada vez quiere autos más chicos y nosotros queremos un móvil que más allá de su tamaño tenga las medidas de seguridad que sean necesarias", apuntó Huerta.

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